El 24 de agosto de 1971, cuando la Legislatura del estado otorga autonomía a la Universidad Benito Juárez de Oaxaca, se abre la puerta a grupos políticos y sindicales que pronto se apoderarán de la institución para beneficio personal o de grupo.
Antes de esta fecha el gobierno del estado por ley designaba al rector de la universidad, pero en la elección en esta nueva etapa, a pesar de que el Consejo Académico era el órgano responsable de la designación, la disputa por influir en la misma fue entre el denominado Bufete Popular Universitario, dirigido por Rafael Gasga Iturribarría, y, por otra parte, la Federación Estudiantil Oaxaqueña (FEO). Finalmente, el elegido fue Rubén Vasconcelos Beltrán.
Los grupos porriles desde la década de los 70 juegan un papel desestabilizador en las elecciones universitarias. FOTO: Mario Jiménez Leyva
El siguiente trienio el Bufete Popular Universitario y el FEO disputaron también la rectoría que ganó Guillermo García Manzano. La confrontación abierta entre las dos organizaciones universitarias estalla en 1975 y los meses siguientes más de seis personajes son designados rectores de la UABJO.
El conflicto universitario es tan cruento, que provoca la caída del gobernador Manuel Zárate Aquino, la creación de la Universidad Regional del Sureste por parte del grupo del rector Horacio Tenorio Sandoval y, en 1978, la Secretaría de Gobernación impone a Ildefonso Zorrilla Cuevas como rector universitario. El FEO desaparece y el Bufete Popular Universitario pierde mucha fuerza ante la represión gubernamental. En estos aciagos años solo un hombre logra transitar del Bufete Popular Universitario al FEO, el priísta y amigo Heladio Ramírez López, Abraham Martínez Alavez.
NAHÚM y ABRAHAM
En medio de esta disputasocial, política y universitaria, el 29 de octubre de 1976 nace el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Oaxaca (STAUO) bajo la égida de Marco Antonio Niño de Rivera, pero no recibirá el registro de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje hasta el 22 de febrero de 1979.
En catorce meses hay un verdadero desfile de rectores en la UABJO. Celestino Gómez Soto, Manuel de Jesús Ortega Gómez, Marco Antonio Niño de Rivera, Felipe Martínez Soriano y Horacio Tenorio Sandoval. Niño de Rivera intenta utilizar al STAUO para imponer a su esposa Graciela Rojas como rectora, lo que origina una confrontación con el grupo de jóvenes que le seguían, encabezados por Nahúm Carreño Vásquez, la parte más violenta del sindicato.
Durante esta disputa Zorrilla Cuevas prorroga su gestión siete meses, hasta que en 1983 el Colegio Académico, -máxima autoridad de la UABJO-, integrado por 13 académicos de prestigio y quienes por ley constituían la instancia electoral, designan rector a César Mayoral Figueroa, en un proceso en el que Carreño Vásquez tuvo poco que ver.
Sin embargo, Mayoral Figueroa se enfrenta a Carreño Vásquez y el Consejo Académico, por lo que es destituido en 1978 y entra en su lugar como interino Abraham Martínez Alavez, con el apoyo de su amigo Heladio Ramírez López.
Concluida su gestión, el gobernador interino Jesús Martínez Álvarez propone como rector a Leobardo Lavariega, pero Francisco Martínez Neri, en la sesión de consejo, reprocha la elección de un personaje que había sido humillado, corrido, la víspera, en el contexto de la disputa por la rectoría.
A partir de estos hechos se fortalece el poder del STAUO, porque Martínez Alavez se acerca a Nahúm Carreño Vásquez y le brinda todo su apoyo a esa organización sindical. Entre 1986 y 1988 Abraham Martínez Alavez ocupa la rectoría de la UABJO y promueve una ley orgánica que establezca el voto universal, secreto y directo para la elección de rector. El método para la compra, coacción y control del voto de la comunidad universitaria.
LOS RECTORES DEL STAUO
Con la expulsión de Niño de Rivera de la universidad y del estado ordenada por la Secretaría de Gobernación en 1986, el secretario general del STAUO, Carreño Vásquez, incrementa su poder en la UABJO y sus relaciones políticas para cumplir su mayor anhelo: ser rector de la máxima casa de estudios.
El apoyo del SATUO es decisivo para que Miguel Ángel Concha Viloria sea electo rector de la universidad, una vez que Carreño Vásquez tiene el control de las escuelas preparatorias y un sector de académicos de las distintas escuelas y facultades, donde se impone por la fuerza. Ahí se consolida el poder sindical e inicia su incorporación formal a la administración universitaria, creando maestrías para poder formar sus propios cuadros, entre ellas su esposa Leticia Mendoza Toro.
Carreño Vásquez tiene ya la decisión de apoderarse de la UABJO y cuando Concha Viloria pretende heredar el cargo a Isaías Valdez, él mismo se propone para asumir la rectoría aunque ante la oposición de otros grupos y los gobiernos estatal y federal, decide que sea Homero Pérez Cruz, su protegido, el beneficiado.
Pronto las desavenencias entre Pérez Cruz y Carreño Vásquez se hacen evidentes por el manejo de los recursos administrativos de la institución. Porque una cosa es el rector y otra, el verdadero mando, el secretario general de la organización sindical.
El actual consejo universitario. FOTO: Mario Jiménez Leyva
En este contexto, el 25 de septiembre de 1995 el secretario general del STAUO, Carreño Vásquez, es asesinado a plena luz del día en la explanada de la rectoría en Ciudad Universitaria. Uno de los rumores sobre los probables responsables del crimen apunta a las oficinas del rector, pero las investigaciones judiciales lo exoneran.
En la siguiente sucesión del rector, 1996, la viuda y secretaria general del STAUO, Leticia Mendoza Toro, se impone en la elección al candidato del gobernador Diodóro Carrasco Altamirano, el doctor Maurilio Mayoral García, gracias a la maquinaria y el métodos de cooptación del voto universitario ideado por su ex esposo.
Hermenegildo el muratista
Durante su gestión universitaria y ante el relevo del rector, Mendoza Toro enfrentó una fuerte disidencia en el STAUO, que se agrupó en la denominada Alianza Universitaria. A pesar de ello la rectora, en supuesto consenso con el gobernador José Murat Casab, impone a Hermenegildo Velásquez Ayala, aunque todo mundo sabía a quién obedecía el rector.
Comenzaba un nuevo milenio y la era del control del STAUO también iba llegando a su fin. 16 años había tenido la organización sindical la rectoría universitaria, ahora viejos actores piden su pedazo del pastel, desaparecido el consiglieri, a quien todos temían por su violencia, destapan su ambición de ocupar la rectoría de la universidad estatal.
