WASHINGTON, EU.- Los republicanos de línea dura aún no se deciden sobre cómo interpretar el inminente giro en la política migratoria de su abanderado presidencial, Donald Trump.
Mientras algunos, como los simpatizantes del ex rival de Trump Ted Cruz ven el cambio como un error y una amnistía para los migrantes, otros, como el Senador Steve King, de Iowa, lo entendieron como un simple relajamiento, el cual aplaudieron, según recoge The Hill.
"No estoy decepcionado (...) Él va a estudiar la ley, a seguir la ley, y ver a dónde nos lleva eso en cuanto a atajar el problema migratorio que tenemos", opinó Joe Arpaio, el sheriff de Arizona y autonombrado alguacil más duro de Estados Unidos.
"Si Trump insiste en cambiar de opinión sobre la amnistía migratoria, entonces habrá engañado a toda su base, será una traición", acusó, en tanto, Rick Tyler, ex director de comunicaciones de Cruz.
El ascenso de Trump en las primarias se debió en gran medida a su agresiva plataforma migratoria, que incluyó ataques contra mexicanos, la promesa de edificar un muro en la frontera sur y la deportación de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.
Dichas posiciones resuenan con los hombres blancos, conservadores y de la clase trabajadora que constituyen la base de los simpatizantes de Trump.
Sin embargo, luego de semanas de malos resultados en las encuestas, el sábado el magnate se reunió por primera vez con un grupo de asesores hispanos, tras lo cual moderó sustancialmente su tono en inmigración.
"No hay duda de que puede ser un rebajamiento del tono, porque no buscamos lastimar a la gente", afirmó el mismo Trump en una entrevista en Fox News.
Sin embargo, añadió que no pretende construir un camino a la ciudadanía para los indocumentados, sino simplemente que paguen impuestos.
"No hay amnistía, pero trabajaríamos con ellos", explicó.
Algunas de las voces conservadoras del partido republicano decidieron tomar el cambio con calma y seguir apoyando a Trump.
"Estamos en contra de las redadas y deportaciones masivas, serían demasiado costosas e innecesarias. Cualquier cosa que se aleje de eso es algo que nos gustaría ver", dijo Roy Beck, jefe de Numbers USA, que aboga por una reducción en la inmigración.
Para el senador Jeff Sessions, una de las voces más duras en inmigración en el Congreso, Trump batalla por cómo abordar la cuestión migratoria tras la reunión con los hispanos, pero de ninguna manera ha cambiado de opinión.
"Si Trump insiste en cambiar de opinión sobre la amnistía migratoria, entonces habrá engañado a toda su base"
Rick Tyler
Política migratoria
– Construir un muro en la frontera EU-México para evitar el paso de inmigrantes ilegales. Espera que México pague el costo de 12 millones de dólares o “enfrente las consecuencias”.
– Deportar a 11 millones de inmigrantes ilegales que viven en EU y poner fin al derecho a la ciudadanía por nacimiento de hijos de inmigrantes ilegales.
