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Temores, fobias a enfermarse y depresión, consecuencias del confinamiento

Foto(s): Cortesía
Ana Lilia Pacheco

Especialistas en psicoterapia afirman que las consecuencias del confinamiento que ya se están viendo en los oaxaqueños son: miedos, fobias a enfermarse y depresión.


Laura Gómez y Gómez, maestra en psicoterapia familiar, informó que sus pacientes han aumentado y la mayoría presenta irritabilidad, hipersensibilidad, ansiedad y hasta intentos de suicidios.


Informó que la violencia hacia la pareja e hijos es una actitud que se ha vuelto común en los hogares durante el confinamiento, debido a que en muchos hogares oaxaqueños no había sido común el convivir juntos durante tanto tiempo.



Cuarentena y niños


Por su parte, María de los Ángeles García García, también psicoterapeuta, señaló que hay que hablar constantemente con los niños, además de no descuidarlos y estar pendientes de sus sentimientos y actitudes.


Destacó que su principal preocupación es que en muchos casos los niños son un sector vulnerable, ya que están en un lugar de violencia, debido a que si los adultos se desesperan, también ellos lo harán.


“Hay padres desesperados que ya no saben qué actividades ponerles a sus hijos, además de que les exigen mucho en cuanto a actividades, pero se les debe tener paciencia”, recomendó.


Afirmó que los niños ya están acostumbrados a las rutinas, por lo que estar encerrados no sólo afecta a los adultos, también a ellos. 



Los niños se sienten solos


La psicóloga García García advirtió que los niños que no conviven con más personas de su edad y cuyos padres no juegan con ellos, esto les crea una sensación de soledad.


“A lo mejor en la escuela era el único momento de relajación, pues hay adultos que les molesta todo, y ahora conviven con adultos que los regañan. Por eso, se les debe dar atención jugar con ellos”, resaltó.



Cuarentena y adolescentes


La especialista Gómez y Gómez detalló que en el caso de los adolescentes, estos han presentado ansiedad o tristeza que en casos llaman depresión, aunque no es el término correcto.


“Sienten irritabilidad porque tienen mucha tarea, se desesperan rápido porque no quieren hacerla o no pueden hacerla; cambian de la alegría a estar irritados, además de que están presentando insomnio”, compartió.


Detalló que comúnmente los adolescentes están metidos en las redes sociales, pero el consumo ha aumentado, por lo que el insomnio es más recurrente.


Agregó que ha aumentado en los jóvenes el temor a morirse que se une al cambio del cuerpo y la rebeldía, teniendo como consecuencia crisis muy fuertes de ansiedad que los ha llevado a la hospitalización.


“Hubo un caso de 16 años que vi que ya tenía ideas suicidas aunque ya presentaba síntomas, pero el confinamiento lo detonó”, compartió.


El cuerpo habla


La psicoterapeuta mencionó que a pesar de que las personas realizan sus actividades normales y dicen estar bien, el cuerpo da señales de no estar bien como es la gastritis, colitis o neurodermatitis.


“Cuando no hay gestión de las emociones, se presentan estas enfermedades porque el cuerpo empieza a expresar lo que no podemos decir con palabras; además de que si ya tenemos antecedentes, esto lo aumentará”, advirtió.


La vida después del confinamiento


La psicóloga Laura Gómez no descarta la posibilidad de generar hipocondriasis, “desde ahorita ya estamos de que si estornudas, ya lo tienes”, por lo que señaló que después del confinamiento se podría presentar, pero si ya se tienen otros antecedentes.


Admitió que la sociedad está en una fase complicada, ya que se había dado una fecha y después se cambió, por lo que las personas muestran rebeldía al querer salir.


“Habrá consecuencias desde los niños, como lo es el apego y después tendrán que separarse; habrá niños y adultos que tengan miedo y no quieran salir; pensamos que dirán ‘puede salir’ y creemos que todo mundo estará en la calle, pero habrá quienes tendrán la necesidad de seguir resguardados”, advirtió.



Calificó el confinamiento como un rebote, pues aunque muchas personas publican que ya quieren abrazar, salir y reconciliarse con las personas; “después entraremos en fase de calma, adaptación y ahí deriva depresión, intento de suicidio; viene mucho cambio emocional que hay que ir cuidando”.


Mientras que María de los Ángeles García señaló, que las consecuencias dependerán de los antecedentes que ya se tenga o la convivencia que se tenga durante el confinamiento; “si ya la llevaban mal con alguien, ahora será peor”.


Además, mencionó que el encierro lleva a la ansiedad, que podría provocar fobias o miedo a la enfermedad.


RECUADRO


Recomendaciones para un confinamiento sano:


Aunque siempre se tiene un contacto con las personas, es importante poner límites y reglas de convivencia sana, las cuales cambiarán en el confinamiento.


Es importante darle salida a la emoción a través de la escritura a mano, porque da sensación de paz y tranquilidad.


Aprender a respirar, inhalar e inflarse en 7 segundos. mantener aire en 5 y echar en 7.


Dibujar, aunque no se sepa.



Con los niños:


Darles espacio si están enojados.


Estimular con juegos de mesa; entre más pequeños sean, deben jugar más y no deben dejar de hacerlo, sólo darles espacios de 50 minutos. 


Darles disciplina, concentración. 


Que tengan videollamada con sus amigos; el confinamiento es físico, pero es importante que haya interacción.


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