Yaret Mijangos es estudiante de la Licenciatura en Danza, en Puebla, y compartió que tomar clases a distancia ha sido un gran reto en este nuevo semestre ya que las instalaciones de su casa no son las adecuadas para los ejercicios.
Señaló que algunos profesores le han recomendado a ella y sus compañeros darse de baja en caso de no contar con los elementos necesarios para tomar las clases, por lo que ha tenido que adaptar algunos espacios en su hogar.
“Tengo un compañero que vive en la sierra de Puebla y la primera semana no se presentó a clases porque no tiene internet en su casa; además, nos pidió que sugiriéramos algunos horarios que coincidieran con el cibercafé que hay cerca de su casa”, relató.
La estudiante comentó que al inicio del confinamiento debido a la pandemia por el virus COVID-19, sus profesores fueron flexibles, pero con el nuevo ciclo escolar comenzaron a ser más estrictos.
“Al principio nos dijeron que hiciéramos ejercicios, que tratáramos de practicar, pero nosotros vamos a clases de lunes a domingo, así que un sólo día de clases era insuficiente, por lo que decidieron retomar los días y ahí comenzaron los problemas”, destacó.
La falta del espacio e infraestructura adecuada fueron los principales obstáculos, ya que al estar todos sus familiares en la casa no podía utilizar la sala durante sus clases, las cuales son toda la mañana y parte de la tarde.
Además, el material del que está hecho el piso no es el recomendable para los ejercicios de danza, como los brincos, ya que en sus salones de danza hay una cámara de aire entre el piso y las duelas.
“Nos prohibieron hacer brincos por los materiales de los que está hecho el piso, ya sea loseta o concreto, ya que esto tendría consecuencias porque no hay algo que haga que la caída no sea tan fuerte”, detalló.
Agregó que otra consecuencia será la medición del espacio, ya que están acostumbrados a trabajar en lugares amplios con las mismas medidas de un escenario de teatro, por lo que al acostumbrarse a los pequeños espacios de sus cuartos, cuando regresen no podrán calcular los brincos o pasos.
Yaret menciona que en su caso tuvo que retirar de su cuarto muebles para poder practicar y tomar clases en ese lugar, además de que su papá instaló una barra para hacer ejercicios de ballet; no obstante, otros de sus compañeros han tenido que hacer grandes inversiones.
