Oaxaca.- Ser intérprete-traductor no es una labor fácil. En ello coinciden Rafael Pérez Hernández y Saúl Martínez Oviedo, ambos hablantes de lengua indígena, quienes en infinidad de ocasiones han acudido a diferentes juzgados de Oaxaca para apoyar a personas que se encuentran involucradas en un proceso legal y no saben español.
“Es un poco difícil buscar el término jurídico porque son palabras técnicas, tienes que conocer la terminología, buscar la palabra más simple y traducirla a la otra persona. Es doble labor, primero del español cotidiano, de ahí traducirlo al mixteco”, señala Rafael, originario de la comunidad de La Mesilla, municipio de Santiago Amoltepec.
De acuerdo con el Poder Judicial del Estado de Oaxaca (PJEO), mediante traductores-intérpretes se garantiza el acceso efectivo a la justicia a quienes enfrentan procesos judiciales y forman parte de una etnia.
Puente de apoyo
Rafael es licenciado en Administración de Empresas, con cuatro años en el Poder Judicial, y considera que su misión es crear un puente de apoyo. “Me nace hacerlo y siempre estoy en la mejor disposición”, señala el joven profesionista, que al igual que Saúl es parte del padrón de intérpretes en lengua materna de esa institución, conformado por 117 intérpretes externos y 58 servidores públicos judiciales adscritos a diferentes áreas y organismos jurisdiccionales, como ellos.
Ha auxiliado a personas en audiencias realizadas en los juzgados de Tlaxiaco, Nochixtlán, Huajuapan, Putla, Puerto Escondido y Cosolapa; su esfuerzo es excepcional pero insuficiente ya que Oaxaca es una entidad caracterizada por su gran diversidad étnica, cultural y lingüística, donde 34 de cada 100 personas hablan alguna lengua.
“Una vez se me solicitó mi apoyo, era un asunto complejo y había muchas partes involucradas, una de ellas la autoridad municipal de mi comunidad; yo pensaba en que saliera todo bien y no se generaran represalias en contra, porque los términos y las palabras se pueden malinterpretar”, cuenta.
Intérprete por casualidad
Por su parte, Saúl es nativo del San Mateo del Mar, comunidad del Istmo de Tehuantepec, y desde hace ocho años labora en el Poder Judicial. Actualmente labora en el Juzgado de Control de Juchitán, y platica que le ha tocado estar en audiencias con situaciones chuscas y divertidas hasta tristes.
“Cuando ingresé a la institución fui adscrito al Juzgado de Control de Salina Cruz que atiende asuntos de donde yo soy originario, trabajando ahí surgió la necesidad de un traductor en lengua huave y tuve la oportunidad de intervenir en un juicio. No es estresante, por el contrario, es gratificante ayudar a las personas”, describe.
También para él, trasladar un término de una lengua a otra no es un asunto fácil, además de que considera importante tener en cuenta la cultura de a quién van a asistir, “porque hay personas que entienden la mayor parte y únicamente donde se le dificulta es la cuestión técnica, los tecnicismos y términos jurídicos”.
Casi 500 servicios
De acuerdo con el Poder Judicial, que encabeza el magistrado Alfredo Lagunas Rivera, de enero a agosto del 2016, la Dirección de Periciales del Consejo de la Judicatura del Estado de Oaxaca (CJO), ha dado atención a 491 solicitudes de intérpretes-traductores de un total de 676 recibidas, lo que representa el 73 por ciento de efectividad.
Las otras 186 peticiones (27 por ciento), no ha sido posible cubrir al dificultarse la búsqueda de hablantes diversas variantes de mazateco, mixteco, chinanteco y zapoteco.
491Total de apoyo de intérpretes
170 Son mujeres
321 Son hombres
