El alza en los precios de los combustibles encendió los "focos rojos" y lo que nos espera es mayor escasez de alimentos básicos, más hambruna, y un disparo de la delincuencia, advirtió el ganadero Anselmo Diego Vasquez.
Dos sequías prolongadas que derivaron en escasez de forraje y los nuevos incrementos en los precios del diésel y la gasolina, dispararán toda vía más los costos del alimento del ganado y de los fletes, vislumbró el ex presidente de la Unión de Introductores de Ganado a los Valles Centrales.
La ganadería es una de las afectadas, porque a unos cuantos días de la que entró en vigor esta "estocada" a la economía de los mexicanos, los precios de la paca de alfalfa y el bulto de alimento balanceado se elevaron de 80 a 140 y de 280 a 380 pesos, hecho que le pega a los productores.
Hemos tenido años críticos por alzas a los precios de combustibles y por conflictos sociales, pero el que viene es el peor porque el pasto esta muy seco y puede arder en cualquier momento. La indignación popular es combustible y solo falta que alguien agregue el fuego, advirtió el empresario ganadero.
Legisladores traidores
El empresario acusó a los legisladores federales de alta traición, al dejar pasar esta medida. Las alzas en los precios de los combustibles resulta inflacionaria y puede derivar en una grave crisis social, porque los sectores más vulnerables no tendrán capacidad de compra para los más indispensable y muchos, por hambre estarían dispuestos a delinquir.
Para Anselmo Diego Vásquez, el descomunal golpe a la economía popular alejará la carne de la mesas de nuevas familias, porque con el aumento de la inflación, el reciente aumento al salario mínimo queda pulverizado y el poder de compra será menor en la clase trabajadora.
Al igual que la carne, otros básicos como el pan, la leche, el frijol, el,maíz y la tortilla ya están más lejos de la dieta de los oaxaqueños.
