El gobierno y sus instituciones son los principales generadores de la violencia más preponderante en la entidad, indica el estudio Violencia y paz, diagnóstico y propuestas para México, realizado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República y publicado en julio del 2017.
El estudio pone como ejemplo el caso del pueblo triqui, el cual se ha dividido, lo que ha ocasionado violencia y pérdidas de vidas humanas.
“La demanda de autonomía política para la elección de gobiernos locales, tal como lo establece el Artículo 2o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la conciencia de la unión del pueblo triqui para contrarrestar el dominio autoritario del partido en el poder y la pugna por recursos naturales han sido causas de violencia que han ocasionado tensiones y conflictos”, señala el análisis.
Una mirada al conflicto
El territorio triqui se compone de la zona de la Mixteca Alta y de la Mixteca Baja. La Alta tiene cabecera en San Andrés Chicahuaxtla y la Baja en San Juan Copala. Entre ambas zonas existen variaciones culturales, sobre todo de tipo idiomático.
La pugna está representada por el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) que logró generar el Partido de Unidad Popular (PUP), una organización política regional que participa en el escenario electoral; y el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI), que es una división del MULT, observa el estudio.
El MULTI ha buscado la legitimación del municipio autónomo de San Juan Copala, lo que ha provocado tensión que en muchas ocasiones terminan en violencia. La causa de esto se remite a los intentos de contrarrestar la influencia del partido en el poder y la respuesta priista para desmantelar cualquier unidad en su contra.
El resultado de esta pugna es la división triqui y la violencia que ha ocasionado: pérdida de vidas, arrestos, daños, amenazas.
