SANTO DOMINGO BARRIO BAJO, Etla, Oaxaca.- De los escenarios más desoladores que se observan desde la carretera federal 190, está el acceso al fraccionamiento financiado por Fovissste a beneficiarios de sus créditos, que al igual que en otros asentamientos, se defienden solos al no contar con servicios básicos.
Apenas se observa un par de vecinos caminar por sus deterioradas calles; una tienda de abarrotes y un comedor son los únicos lugares que denotan movimiento en el acceso a la unidad habitacional y la respuesta es impresionantemente rápida al cuestionar a los propietarios de ambos comercios: “nos vieron la cara, nos dejaron bien jodidos”.
Sólo quieren escapar
El afán de Enedina, una de las clientas de la tienda, es convencer a su hija para que pronto salgan del lugar, que no tiene absolutamente ningún servicio público; unidad en la que ni la dependencia que otorgara el crédito, ni la empresa y mucho menos la autoridad, han metido las manos para garantizar el bienestar que les ofrecieron a los compradores.
No más de 150 familias habitan la zona; incluso muchas permanecen porque no tienen otra opción: “Nos salió más caro el caldo que las albóndigas”, sostiene Enedina, quien vive con Martha, su hija, y dos pequeños que son sus nietos.
“Entre pasajes, alimentos, el pago de la casa y por si fuera poco el llenado de tinaco que hacemos cada cuatro días, se nos va el dinero y todo para vivir en un lugar donde los riesgos están a la orden del día”.
Carecen de servicios
A 12 años de su llegada, los avecindados del fraccionamiento Santo Domingo han visto su suerte; el sueño que un día tuvieron, se ha convertido en la peor pesadilla; el 60 % de los beneficiarios del crédito, o no lo ocuparon nunca, o salieron huyendo debido a las condiciones que guarda el lugar, comenta Roberto Mendoza.
“Aquí, de plano no tenemos nada; no hay alumbrado público, la planta de tratamiento la botaron, el tanque elevado cancelado, no hay mantenimiento a las calles y la recolecciòn de basura la pagamos; ni la agencia municipal de Santo Domingo, ni el municipio de Etla recibieron el fraccionamiento y de Premin, sólo padecemos el fraude”, acusó.
Un espacio comercial con al menos 12 locales que son arrendados por particulares, según los vecinos, luce vacío y descuidado; bajo esas condiciones, el espacio es perfecto para que se concentre la delincuencia, la que ya ha causado estragos a algunos habitantes.
“Al principio, la constructora se mostró atenta a resolver y pagar los servicios, pero desde hace poco más de cuatro años se olvidó de todo y nos abandonó por completo; de ahí para acá, nadie nos brinda apoyo; lo comprometido por Premin no se cumplió, todo fue un fraude”, señaló Roberto.
El vecino puntualizó que con todo en contra para su bienestar, viven “sólo con la protección de Dios”, hasta que alguna autoridad se ocupe por regular su situaciòn.
En alberca de aguas sucias se convirtió la planta de tratamiento que construyera y abandonara Premin. FOTO: Mario Jiménez
Un futuro incierto
La agente municipal de Santo Domingo Barrio Bajo, Rosa Alba Pérez Santiago, señaló con mucha claridad a NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca, que la única manera de resolver la problemática, es que la empresa constructora llegue a acuerdos directos con la autoridad.
“ Premin nunca se ha acercado para entregar la obra, tendríamos que llegar a acuerdos; por eso le hemos sugerido a los vecinos que se organicen y la presionen para que nos busque y veamos la forma de solucionar, sobre todo, el grave problema de agua que padecen”, indicó.
Pérez Santiago informó que el añejo tema se deriva de la nula disposición de Premin por dialogar con la agencia, donde se vivieron serios problemas con la población, debido a que ni siquiera en esa comunidad cuentan con los servicios básicos suficientes, como para dárselos a los habitantes de un asentamiento que consideran ajeno a la población.
“Hasta donde sabemos, la empresa compró un terreno para perforar un nuevo pozo; entonces, tenemos que dialogar con ellos, para ver cómo encaminamos este asunto; nosotros estamos abiertos al diálogo, por eso es necesario que los vecinos se organicen y presionen a la empresa; es ella la que les vendió”, puntualizó.
