Para poder garantizar su participación en las verbenas decembrinas, propietarios de juegos mecánicos deben aportar entre 30 y 250 mil pesos a los líderes que controlan estas actividades en los espacios ubicados en la capital oaxaqueña.
La cuota, comenta Lucas Salazar Sibaja, empresario oaxaqueño, es una aportación que se otorga por participar durante un mes en los festejos que inician el 8 de diciembre y concluyen unos días después de los Reyes Magos y la que depende de la cantidad de juegos que monten.
Indicó que hace un año, la empresa que representa pagó 250 mil pesos para participar en las ferias decembrinas, que afortunadamente tuvieron mucha afluencia.
“Nosotros hacemos esa aportación y tenemos la entrada segura, en Oaxaca todo son mordidas y ni modo hay que entrarle porque hay que comer”, dijo.
Señaló que en las grandes ferias como las de Guelaguetza, difícilmente pueden participar debido a que éstas se manejan por acuerdos monetarios o políticos, que resultan inalcanzables para empresarios como ellos.
“Hay quienes llegan a esas ferias y pagan grandes cantidades de dinero para ingresar, pero eso provoca que cobren cuotas caras entre 40 y 50 pesos por juego-, por ello nosotros no entramos, porque cobramos mucho menos -15 a 20 pesos- , no podemos sangrar la economía de los usuarios”, abundó.
Lucas Salazar expuso que en cada verbena en la que participan como invitados de otro feriero, cubren una cuota de al menos el 30% de sus ingresos, más el tramo que ocupan al ayuntamiento del lugar, cuyo costo es en promedio de 100 pesos, esto les afecta seriamente pues, además, el traslado y la instalación de los juegos mecánicos requiere una inversión de entre 3 y 4 mil pesos.
Este 2017, para los ferieros en Oaxaca fue un año fatal, ya que las lluvias y los sismos también causaron estragos a ese gremio, y al igual que otros sectores, para ellos la esperanza de que repunte la economía en el estado es urgente.
“Sabemos que este no es un artículo de primera necesidad y que las familias no tienen lo suficiente para darse un gusto así, cada vez es más difícil cumplir las expectativas de los líderes, pero tampoco podemos dejar morir una tradición que además nos da de comer”, puntualizó Salazar Sibaja.
Son al menos 3 empresas de este tipo las que aún sobreviven en Oaxaca, Atracciones Salazar es la de mayor historia, cuenta con 13 de los juegos mecánicos más atractivos para la comunidad y son ellos los propietarios del primer carrusel que existió en Oaxaca y el que cada diciembre se exhibe en el ex convento de San Pablo.
