Señalética despintada y tirada; montones de tierra y escombros, a los costados; baches por doquier, principalmente en la ruta hacia el poniente, son la constante en la carretera, en las márgenes del río Atoyac, a partir del puente Valerio Trujano y hasta las inmediaciones del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO).
Es la presunta vialidad de desfogue rápido, que en horas pico se vuelve más lenta debido a las complicaciones con los semáforos y topes, que complementan el caos vehicular en la zona.
“Ni siquiera policías viales hay en la zona; nadie que ponga orden. Aquí es un perfecto relajo”, dice Jorge, un taxista del sitio de Etla, de los pocos que usan esa vía, pues la mayoría prefiere cruzar por la calzada Madero, pese a la prohibición oficial.
“Se echan la bolita”
Rehabilitaciones esporádicas, pero con montones de escombro amontonados. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Rehabilitado vez tras vez, principalmente tras las temporadas de lluvia; limpiado en ocasiones, no hay ninguna responsabilidad oficial en ese tramo. De acuerdo con los propios ruleteros de sitios colectivos, el deplorable estado de la pavimentación es culpa del organismo Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO); otros más señalan que es responsabilidad del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.
Supuestos trabajos de remozamiento sólo se reflejan en montones de tierra y basura, como a lo largo de la cuneta a un costado de la colonia Vicente Suárez; otros montones enormes de residuos de asfalto y tierra, están en el cruce con el puente Guadalupe Victoria; otros metros más adelante, sin que ninguna autoridad quite los desechos.
“Hemos ido infinidad de veces al ayuntamiento. Nos dicen que ese debe ser trabajo de CAO; nos hemos quejado también de la cantidad de hoyos, nos repiten lo mismo; pero cuando dirigimos oficios a CAO, ellos nos dicen que eso corresponde al gobierno municipal, entonces no sabemos a quién acudir. Creo que en Oaxaca no hay autoridad”.
Eso dice don Alberto Jiménez, ruletero de la capital del estado con más de dos décadas en el servicio, quien cotidianamente utiliza esos tramos para ahorrar tiempo supuestamente, pero termina siendo lo contrario.
También inseguridad
En completo abandono lucen las paradas de autobuses sobre la vialidad. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Otra problemática en la zona es el vandalismo y el uso de supuestos espacios recreativos para el ocio; en tanto que las paradas antiguas no se utilizan; hay también, a un costado del río, algunos sitios de estacionamiento, pero actualmente sólo sirven para que algunos jóvenes consuman bebidas alcohólicas.
“Le hemos pedido ayuda a la Policía Municipal, pero nadie hace nada. De día o de tarde o de noche, todo es un problema. Las dizque paradas para los autobuses, que casi no pasan por esta vialidad, están totalmente abandonadas; lo mismo ocurre con las canchas deportivas en las riberas del río.
“Hemos pedido que la policía vigile, pero no hacen caso; hasta asesinatos se han dado por esta zona y no pasa nada”, dice doña Austreberta, habitante de la colonia Vicente Suárez.
En ese asentamiento se localizan por lo menos cuatro instituciones educativas, un preescolar, una primaria, una secundaria y una de nivel superior, el Tecnológico.
Con respecto a los baches, la mayoría se concentra en el tramo puente Valerio Trujano hacia el crucero del Tecnológico; prácticamente en cada bocacalle de la colonia hay enormes hoyancos, que impiden un ágil tránsito de vehículos, incluso representan un riesgo para los automovilistas.
Hasta los motociclistas corren peligro de un accidente si caen en los hoyancos. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Según los vecinos, hace más de medio año que no se da mantenimiento a la vialidad; cuando lo intentaron, lo único que hicieron fue retirar escombros.
“Ya viene la temporada de lluvias, y entonces sí se van a poner a trabajar; pero entonces ya va a estar peor. Parece que los funcionarios a propósito hacen que abunden los baches, para su negocio con las obras”, expone don Alberto.
Del otro lado, igual
La avenida Manuel Gómez Morín, también llena de baches. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Y si la situación es complicada para el paso de los vehículos de motor, en su mayoría camiones pesados, de carga y pasaje, en peores condiciones se encuentra el tramo paralelo, pero correspondiente a la zona del crucero a San Jacinto Amilpas hasta el puente Valerio Trujano.
En la zona se asientan unas oficinas y talleres del Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo; las instalaciones de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión, así como un estacionamiento y oficinas del área de limpia del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.
Además, en la avenida mejor conocida como Manuel Gómez Morín, se asientan decenas de negocios, medianos y pequeños, que incluyen restaurantes y tendajones.
La carretera conecta con al menos cinco colonias, entre ellas Jardines, Casa Blanca, Jacarandas, El Arenal y Santa Cruz, cuyos habitantes se quejan también de las pésimas condiciones de la vialidad.
Peligro para todos
De la misma manera, los mototaxistas:
“Nosotros no tenemos permiso para circular por todo ese tramo, pero sí lo usamos para cruzar; de hecho, por acá tenemos paradas donde la gente viene y toma su unidad para ir al Mercado de Abasto o para regresar a su colonia, de las agencias de San Juan Chapultepec o de San Martín, pero los baches ponen en peligro a todos”, dice un chofer.
Relata que desde hace más de dos años, ese tramo vial no ha tenido ninguna rehabilitación, lo que pone en peligro no sólo a los pasajeros, sino también a los peatones, que corren riesgo de ser atropellados al desviarse un vehículo para no caer en un hoyo.
Ambas vías por las dos márgenes del río, representan un importante desfogue vehicular, de la zona centro o sur hacia el poniente, o viceversa; más aún cuando por protestas, son bloqueadas la avenida Oaxaca, que posteriormente se convierte en calzada Madero.
