SAN FELIPE APÓSTOL, Ocotlán, Oaxaca.- Hace unos cuantos años, esta comunidad zapoteca se distinguía por ser una de las principales productoras de caña de azúcar en el Valle de Ocotlán, hasta que dejó de llover.
El sorgo, un cultivo que casi había desaparecido en la comunidad, se ha vuelto a sembrar. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Según cuentan los viejos, esta planta de tallo leñoso, hueco, flexible, de hojas anchas, se comenzó a sembrar en la época de las haciendas durante el régimen de Porfirio Díaz, pero el mayor auge se registró entre los años 60 y 70.
La cosecha alcanzaba para proveer a los diferentes trapiches ubicados en la zona y hasta para abastecer a tequileros de Jalisco, quienes llegaban a comprar directamente.
Sin embargo, la producción entró en decadencia en la década de los 90, cuando se alejó la lluvia y los arroyos se empezaron a secar, porque la mayoría de los cultivos eran de temporal.
De mal en peor
Aunque lo peor llegó en el 2005, porque la sequía causada por la escasez de lluvia en ese año y años anteriores, provocaron el descenso de los mantos freáticos y la sequedad de los pozos de riego.
Con esto, no solamente se dejó de cultivar la caña de azúcar, sino también el maíz, el frijol y las verduras, el principal sustento de la comunidad.
“Hubo una gran escasez de agua; en algunos pozos se encontraba a 35 metros de profundidad y en otros, ya no había nada”, afirmó don Job Manuel Juárez Díaz, representante de la Coordinadora de Pueblos Unidos por la Defensa Del Agua (Copuda) en la comunidad.
Don Job Manuel Juárez Díaz, uno de los campesinos que apostaron por sembrar agua. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Por más que intentaron extraer agua una y otra vez de los vacíos pozos de riego, los esfuerzos no sirvieron de mucho y en cambio, recibieron multas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por supuestamente estar haciendo mayor uso del líquido.
Como hacíamos más gasto de energía eléctrica, la Comisión Federal de Electricidad reportó a la Conagua que estábamos consumiendo más para sacar mayor volumen de agua, pero no fue así. Usábamos dos bombas porque el agua estaba muy abajo, pero eso no le importó a la Conagua y nos empezó a multar injustamente
Ante esta adversidad, la comunidad empezó a discutir qué hacer para recuperar el agua del subsuelo y así determinó reproducir el modelo iniciado en San Antonino Castillo Velasco, para captar el agua de lluvia.
“Empezamos a buscar de qué manera podíamos meter agua al suelo y decidimos que debíamos hacer pozos de absorción y retenes para la captación del agua de lluvia”, señaló.
Baltazar Máximo Sánchez Díaz, otro de los primeros campesinos que se atrevieron a sembrar agua. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Construyen 13 pozos de absorción
Al principio, la tarea parecía difícil por la carencia económica en la comunidad, pero la organización comunitaria permitió que se hiciera con los recursos del Ramo 33 adeudado por el Ayuntamiento de Ocotlán de Morelos, a través del programa Conservación y Uso Sustentable de Suelo y Agua (Coussa).
“Fue así que en el 2015, con lo que debía la presidencia municipal, pudimos hacer 13 pozos de absorción y un retén de 160 metros de largo, por 64 de ancho, sobre la avenida del arroyo Cerro Viejo, que viene de la comunidad Buenavista”, apuntó.
Al año siguiente, comenzaron a ver los resultados porque los pozos de riego recuperaron su nivel de agua, que no se habían visto desde hacía una década.
Desde entonces, el espejo de agua ya no está a 35 metros de profundidad, sino ahora a 12 metros o a menos. En algunos, se encuentra a medio y medio
Uno de esos pozos que ya se había secado por completo, ha vuelto a florecer y sirve para regar distintos cultivos que ha sembrado el propietario.
Ya casi no tenía agua, se acababa a las dos horas de empezar a bombear; pero ahora ya no se termina, sirve para regar la milpa, el sorgo, la alfalfa y el frijol
Unidos y contentos
Frente a los logros, la comunidad ha decidido establecer otro retén, al lado del otro embalse, para captar mayor volumen de agua de lluvia.
“La comunidad está contenta, por eso estamos metidos todos aquí, porque el beneficio es para todos, no solamente para uno”, anotó.
No obstante, esta comunidad zapoteca está preocupada por el túnel que construyó la Compañía Minera Cuzcatlán, filial de la canadiense Fortuna Silver Mines, en el cercano pueblo de San José del Progreso, porque puede afectar la captación del agua de los arroyos pluviales.
“Esa es nuestra angustia, porque ese túnel nos puede afectar; está en una loma y puede detener el agua de la lluvia o de los veneros. O quizá hasta contaminar el agua, por tantos químicos que utilizan, y el posterior problema en la salud. De eso, sí tenemos mucho miedo, ese es el riesgo que tenemos”, afirmó.
Los pozos de absorción también han contribuido para la recuperación del acuífero. FOTO: Emilio Morales Pacheco
“Antes llovía seguido y bastante, pero en los últimos años ya no pasó eso. Entonces, por lo que nos había sucedido, decidimos agarrar el agua, recoger el agua, sembrar el agua, no nos quedaba de otra. Así fue que hicimos pozos de absorción y retenes, para que los mantos freáticos se recuperen. Ya no carecemos de agua como en el 2005, donde hubo una gran escasez; ya no tenemos problemas como antes, podemos sembrar otra vez. Los pozos se han recuperado, pero la debemos de cuidar, hay que atajarla a como dé lugar y no desperdiciarla”.
Baltazar Máximo Sánchez Díaz
Presidente del Comisariado Ejidal
Para saber
La comunidad de San Felipe Apóstol, situada a mil 475 metros de altitud, tiene alrededor de 262 habitantes. Entre ellos, 123 hombres y 139 mujeres.
El 8.78 % de la población es analfabeta (el 6.50 por ciento de los hombres y el 10.79 por ciento de las mujeres). El grado de escolaridad es del 5.67 (5.72 en hombres y 5.64 en mujeres).
El 30.53 % de la población mayor de 12 años está ocupada laboralmente (el 51.22 por ciento de los hombres y el 12.23 por ciento de las mujeres).
Los hombres del campo están más que felices, con el agua. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Ubicación
La comunidad de San Felipe Apóstol, perteneciente al municipio de Ocotlán de Morelos, se encuentra aproximadamente a 53 kilómetros al sur de la ciudad de Oaxaca.
