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Reta Seccióm 22 y paraliza 7 horas el aeropuerto

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca.- Entre la negrura del denso humo de neumáticos ardiendo, maestros de las regiones de la Costa, Mixteca y Valles Centrales abandonaron el crucero del aeropuerto luego de 7 horas de bloqueo a la terminal aérea lapso durante el cual enfrentaron a policías federales y destruyeron un vehículo militar, como parte del décimo primer día de protestas.


El menú de mnovilizaciones anunciado a primera hora del día informaba que, en "protesta pacífica", los contingentes magisteriales permanecerían en inmediaciones del aeropuerto de Santa Cruz Xoxocotlán.


El orden del caos


En el crucero del aeropuerto los integrantes de la región de la Costa e Istmo instalaron lonas y se concentraron, bloqueando la vialidad. Fue la representación de la Mixteca la encargada de permanecer a la entrada del aeropuerto.


En tanto, los representantes de las regiones de Valles Centrales, Sierra y Tuxtepec se mantuvieron en la rotonda de Santa Cruz Xoxocotlán.


En inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Santa Cruz Xoxocotlán, profesores retiraron propaganda política de los espectaculares de la zona, mientras decenas de pasajeros, arrastrando maletas que crujían al chocar con el asfalto, luchaban por llegar a la entrada de la terminal aérea la cula estaba custodiada por cientos de policías federales.


Pierden vuelos


Aunque los maestros insistieron en reiterar que a pesar del caos en la zona, el paso quedó libre para los pasajeros con vuelos programados, el acceso para los viajantes fue impedido a ello contribuyó que uniformados no abrieron las puertas.


Ningún vuelo fue cancelado por las aerolíneas de manera oficial y nadie tomó responsabilidad por lo sucedido.


Con maletas en mano, a la orilla de la reja que separaba ambos contingentes, los pasajeros, contrariados, buscaban soluciones.


Apoyo


Durante la jornada, nuevamente el trabajo de los representantes de los medios de comunicación fue obstaculizado. Agresiones verbales, gritos, empujones, consignas y amenazas contra de periodistas.


A pesar de la intervención de Isabel García, representante del comité de organización de la Sección 22, los manifestantes insistieron en obstaculizar con objetos la toma de fotografías.


Unas dos horas después, a la llegada de la Policía Federal, la gremial solicitó el apoyo de los medios de comunicación para hacer llegar "su lucha" a la sociedad, mientras entre los contingentes retiraban cámaras, retenían reporteros y amenazaban a fotógrafos.


Llegó la federal


La vendimia en las jornadas de protesta se ha convertido en una práctica comnún. Mientras maestros y representantes de organizaciones, así como normalistas y regularizados que acudieron en apoyo al movimiento, aprovecharon para desayunar o comprar en los supermercados, se propagó el rumor de un convoy de patrullas acercándose a la zona.


Al mediodía bastaron un par de minutos para que, al sonar de las sirenas, comerciantes cerraran de inmediato comercios.


La negociación la iniciaron cinco mandos policiacos, quienes fueron rodeados por manifestantes los cuales buscaban retenerlos.


Armas improvisadas


La respuesta de los mandos policiales fue un ultimátum: 20 minutos para desalojar la zona o el grupo de al menos mil uniformados operaría para liberar el sitio. El anuncio dio pie para que los docentes de la Costa llamaran refuerzos, arrancaran señales de tránsito, recogieran ramas, palos y piedras para iniciar una ofensiva.


A la intervención de los federales vino un diálogo con representantes de derechos humanos, quienes demandaron una prórroga para llegar a un acuerdo, en un lapso no mayor a 40 minutos. El periodo de tolerancia alcanzó más de dos horas. Sin acciones policiales, los contingentes de Valles Centrales y Mixteca llegaron al crucero para reforzar el apoyo. Los policías quedaron en medio de dos grupos de maestros que los superaron en número.


Falsa alarma


La espera por la táctica de los federales se extendió. El temor de ser desalojados ahuyentó a cientos de maestros que, entre rechiflas, con sillas y bancos en mano se retiraron del lugar.


Desfilando entre ciudadanos, los mentores prefirieron huir del sitio, mientras el grupo restante optó por poner una valla de mujeres sosteniendo consignas escritas con esténcil en cartulinas blancas y así evitar un ataque.


Aunque trascendió que los elementos del orden tenían instrucciones de desalojar a los manifestantes. Al verse rebasados en número, ante la llegada de grupos que acudieron en apoyo, la orden fue de mantener en el lugar, sin acciones.


Estalla violencia


Consignas, cohetones y gritos retadores enardecieron el clima en la zona. Aunque los policías permanecían indolentes, los profesores  y las organizaciones que acudieron en su apoyo, buscaban confrontarlos con palos, tubos y piedras en mano.


Fue hasta las 18:00 horas, aproximadamente, cuando la dirigencia encabezada por el secretario de organización de la gremial, Francisco Villalobos Ricárdez, dio la instrucción de integrarse para avanzar en marcha al zócalo de la ciudad. Tras la indicación, los federales se replegaron junto a la banqueta, en el carril con dirección al aeropuerto.


La valla de mujeres fue rebasada a pasos agigantados por integrantes de la  Unión de Trabajadores de la Educación-Frente Popular Revolucionario (UTE-FPR), ala radical de la Sección 22, quienes a su paso iniciaron una ofensiva contra los uniformados que quedaron acorralados.


El pánico entre las bases magisteriales fue parte del escenario. Profesoras con los ojos llenos de lágrimas y  temerosas de los actos violentos llamaban al grupo de choque a la calma... las súplicas fueron ignoradas; también las peticiones de violencia por parte de la dirigencia sindical.


Tras arremeter contra el primer bloque de policías el grupo avanzó. Las confrontaciones continuaron y  metros adelante, unas siete llantas fueron incineradas al lado de un vehículo tipo kodiak en el que los policías arribaron al sitio.


"Por qué los maestros somos tratados como delincuentes por policías y militares y cómo permitimos que eso sucediera", rezaba la frase escrita en una cartulina pegada en el vehículo oficial que quedó vandalizado, con llantas ponchadas y consignas escritas en aerosol por los sujetos embozados que estuvieron a punto de prenderle fuego.


Entre la densidad de la nube negra de las llantas ardientes, el contingente de al menos 5 mil trabajadores de la educación y simpatizantes del movimiento magisterial se dirigió en marcha al zócalo, luego de dejar un saldo de daños, destrucción, pánico y afectaciones a la ciudadanía.


OPACA INTERVENCIÓN


Aunque observadores de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca arribaron al sitio, se retiraron antes de los actos violentos
OBSERVADORES A MODO
En la jornada de este jueves, observadores de derechos humanos del propio magisterio portaron gafetes en el lugar y valoraron la situación. Las mujeres a cargo de la función ordenaron impedir la toma de fotos por parte de la prensa
RETIRAN PROPAGANDA
En los 11 días de protestas, en la zona del aeropuerto, maestros han quitado al menos seis espectaculaes de la zona
ARRANCAN SEÑALES DE TRÁNSITO
Señales de tránsito fueron arrancadas del crucero del aeropuerto por integrantes del magisterio, para agredir a los uniformado
ASALTAN A REPORTERO
Como parte del saldo de la jornada, un asaltante fue detenido por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, luego de robar un teléfono celular a un comunicador local
MILES DE AFECTADOS
Pacientes, estudiantes, amas de casa y personas que compraron boletos para viajar en avión, resultaron afectados por las protestas
VALORES AGREGADOS
1 mil federales intentaron replegar a manifestantes
5 mil profesores, integrantes de organizaciones y regularizados arribaron al lugar
1 vehículo tipo kodiak fue destrozado

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