El obispo emérito de la diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, llamó al Gobierno federal a iniciar el diálogo con la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) porque el uso de la fuerza generará más violencia
El llamado padre obispo, sostuvo que el Gobierno federal necesita ser “humilde y sencillo”, pues la “presencia exagerada” de militares y policías federales en Oaxaca para una eventual intervención no es la solución.
Subrayó que la administración federal debe ser de verdadero servicio al pueblo y sentarse a la mesa con los profesores para “un diálogo a fondo, pero no superficial ni de componendas políticas”, para la atención de sus reclamos.
Además, destacó que la situación política social se deteriorará aún más y aumentará al sufrimiento del pueblo, porque varios padres de familia y otros sectores están respaldando su lucha.
“Las cosas se van a crispar más; no creo que una herida cierre al día siguiente”, subrayó.
Hizo notar que comprende la lucha de la Sección 22 del SNTE, pero que “no es con violencia, barricadas, bloqueo de carreteras, quema de autobuses y otras cosas” como van a encontrar una solución.
“Yo pienso en los ancianos, en los enfermos, en los que no pueden venir a (la ciudad) Oaxaca a una consulta médica.
"En mi caso –asentó–, no he podido salir de la ciudad desde hace cinco días y regresar a Lagunas (perteneciente al municipio Barrio de la Soledad)”, donde reside desde hace años.
Aparte de esto, observó que el plantón en calles del Centro Histórico de la capital está originando cierre de comercios y la pérdida del empleo a decenas de trabajadores.
“Comprendo a los profesores, pero no es la manera, porque muchas familias se están quedando sin comer”, reiteró.
Lona Reyes convocó al Gobierno federal y a la Sección 22 del SNTE a “hacerse hermanos e iniciar un nuevo camino porque la noche ya quedó atrás”, para terminar con el sufrimiento de todos.
“La paz únicamente se alcanzará cuando salga del fruto de la justicia y del amor fraterno”, acotó.
