Pasar al contenido principal
x

Repliegan a CNTE de plaza Santo Domingo

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Determinado, el Comisario Jefe de la Policía Federal, Uriel Mendoza, tomó un megáfono y conminó a los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que se encontraban en la plaza de Santo Domingo a retirarse a sus estados de origen.


El experto en desalojos de manifestantes, actual coordinador de Restablecimiento del Orden Público, dio un golpe bajo a los mentores que ya se habían plantado frente a la SEP.


"Hay muchos de ustedes señores, algunos de ustedes que tienen órdenes de aprehensión, los invitamos a que se retiren pacíficamente, los vehículos que hay aquí tienen el nombre de cada uno de los estados de donde vienen, les vamos a dar veinte minutos para desalojar, para que se organicen y suban a los autobuses que tienen los nombres de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Estado de México", dijo el mando, conocido como "Jefe Goliat".


Advirtió a los maestros disidentes que quien no subiera a los camiones, sería desalojado con la fuerza pública de esa plaza pública.


"Recojan sus cosas, la Secretaría de Gobernación ha designado unos autobuses para que los lleven a sus lugares de destino, al lugar de origen de cada uno de ustedes, pueden disponer de las cajuelas para guardar todas sus pertenencias, dentro de los autobuses hay ración de alimentos para ustedes, box lonch", añadió Mendoza.


A un lado de Mendoza, y con radio en mano, Tereso Beltrán, director general de Fuerzas de Protección de la Policía Federal, militar de Caballería en los años setentas y ochentas, ordenó a sus tropas a alistarse para entrar a la plaza con escudos al frente en caso de ser necesario.


"Nos dieron unas horas para recoger nuestras cosas, y casi enseguida insistieron; no hubo enfrentamiento, pero si mucha intimidación", acusó una maestra.
La operación federal, requirió de 378 elementos, 779 granaderos de la Ciudad de México que apoyaron la acción con un cinturón en diversas calles del Centro Histórico y 22 camiones foráneos para el traslado de los maestros a sus estados de origen.


Una vez que empacaron sus pertenencias, los maestros de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, el Estado de México y de la Ciudad de México fueron canalizados a los camiones que los llevaría a sus respectivos estados.


Tres convoys de cinco autobuses fueron suficientes para sacar a los manifestantes, quienes se llevaron las manos vacías al querer dialogar con gente del Gobierno Federal sobre la reforma educativa y la evaluación docente.


Los autobuses fueron escoltados hasta las casetas de cobro y de ahí siguieron su camino solos.


Para las 5:00 de la mañana, la plaza de Santo Domingo quedó vacía y sólo con la basura que dejaron los manifestantes.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.