En 2016, al menos 500 palmeras fueron infectadas y 100 murieron debido a la plaga del picudo negro, ante la falta de atención en ese año.
Por ello, el presidente municipal de la ciudad de Oaxaca, Oswaldo García Jarquín, informó que en coordinación con la Fundación Alfredo Harp Helú (FAHHO) iniciarán la sustitución de palmeras dañadas.
García Jarquín señaló que se reunió con Felix Piñeiro, coordinador de Medio Ambiente de la FAHHO, con quien conversó sobre “un proyecto para retirar palmeras afectadas por plagas y sustituirlas por nuevas”.
Subrayó que la Fundación ha contribuido a preservar las áreas verdes de la capital, con la siembra de algunos árboles florales.
“Por cada palmera que el personal del municipio retire, la FAHHO plantará una nueva o un árbol de buen tamaño”, recalcó.
Señaló que ya están haciendo recorridos para saber el número exacto de las palmeras que se sustituirán, pero enfatizó en que la FAHHO está dispuesta a donar las que sean necesarias “y nosotros de quitar las que sean necesarias; pero de aquí a fin de año vamos a tener un buen avance”, prometió.
Cabe recordar que en julio de 2016, la Dirección de Ecología Municipal y el entonces Instituto Estatal de Ecología y Desarrollo Sustentable derribaron palmeras de la especie Phoenix SP, que fueron afectadas por esta plaga, evitando así, la propagación del insecto que busca a estas especies para incubar huevecillos, los cuales se alimentan de ella y la secan.
De acuerdo con Jorge Luis Cruz Alvarado, representante de la asociación civil Oaxaca Fértil, las palmeras infectadas se distinguen por el color amarillento predominante en sus hojas, "un aspecto triste y como si fueran a morir de sed".
