El crujir de las tablas en esta zona es similar al rechinar del piso de madera húmedo y característico de las casas antiguas, pero no es un hogar con misteriosos sonidos sino una vía céntríca donde deambulan miles de oaxaqueños y turistas.
A escasos 30 metros del primer cuadro del centro histórico, García Vigil, una calle que desde 2016 permanece sin reconstrucción.
La grava triturada y los tablones triplay son los materiales que forman a la banqueta de la primera calle de García Vigil,
Miles de oaxaqueños y turistas han sido testigos de esta vía "a medias" que se encuentra junto del zócalo capitalino, donde también muchos han tropezado por los huecos en la madera gastada.
Las canteras de la calle fueron destrozadas en abril de 2016, cuando inició el proyecto del andador semipeatonal, una obra que constó de dos etapas que costaron un aproximado de 45 millones de pesos.
La esquina de las calles García Vigil y Mariano Matamoros luce así, peatones y vehículos evaden el hueco. FOTO: Javier Jarquín
La ampliación de las banquetas y una pequeña ciclovía entre las calles Cosijopí y Morelos fueron la infraestructura final -aunque el carril de las bicicletas está prácticamente deteriorado, al igual que la luminaria, descompuestas en tramos.
Adultos mayores tropiesan entre las tablas y hoyos, las rampas para discapacitados fueron borradas y el tránsito de sillas de ruedas es imposible, aunque las denuncias ciudadanas fueron muchas, fue hasta marzo de este 2018 que el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, José Antonio Hernández Fraguas aseguró "que en breve" colocarían las canteras verdes características e históricas de esta calle.
Más daños en Matamoros
A principios de años comenzó a levantarse parte de la cantera de la callle Mariano Matamoros, en enero fue primero la intersección con el andador turístico Macedonio Alcalá, un par de metros antes del semáforo se formó un hueco por la cantera que se desprendió y fue retirada -los escombros están groseramente arrumbados junto a una maceta del corredor.
Meses después sucedió lo mismo una cuadra antes, en la esquina de García Vigil y Matamoros, donde el paso vehicular también desgastó el suelo de cantera y lo trituró hasta desprenderlo; hoy los automovilistas y transeuntes esquivan los boquerones que se formaron... y continúan haciéndose más grandes.
