REYES ETLA.-La omisión y falta de inversión de las autoridades estatales en los últimos tres sexenios tienen a este municipio con un hospital de 30 camas inacabado.
La puesta en marcha de ésta y otra decena de obras hospitalarias en la entidad, fue la coartada de la administración del exgobernador Ulises Ruiz Ortiz para simular trabajo para garantizar la salud de la población.
Van 8 años de abandono
Sin fecha para que las obras se reanuden. FOTO: Mario Jiménez
En obra negra, la construcción del edificio lleva abandonado ocho años. En ese tiempo ninguna autoridad estatal, mucho menos municipal, se ha interesado siquiera en cercar el terreno y evitar que sea blanco del vandalismo.
Donde deberían funcionar 30 camas hospitalarias, se ha convertido en un inmueble con pintas con aerosol, como espacio para embriagarse.
Al recorrer el interior, los huecos en paredes son el testimonio de que la tubería que un día se instaló, fue robada.
En la techumbre, lo que queda de ductos de aire acondicionado y gases medicinales terminan de estropearse por la invasión de aves que anidan en el lugar.
“¡Miré cómo han robado! Se meten muchos borrachos y drogadictos aquí. ¡Miré como está de sucio!”, se queja Enriqueta Pinelo Zárate.
La mujer, quien vive en una casa cercana al lugar donde pretendían edificar este hospital, lo recorre con frecuencia: “vengo limpiando, juntando leñita”.
Ni quién se haga cargo
Uno de sus nietos la acompaña, tres perros pequeños sin dueño les siguen a ambos, ella pide: “yo quisiera que las autoridades nos echaran la mano con esto, porque hay mucha gente que cuando enfermamos tenemos que irnos hasta Oaxaca, todo lo dejaron bien y ahora está todo pintarrajeado”.
La cercanía de su casa con la obra abandonada, pero sobre todo su temor de que “metan a una niña y la vayan a violar o a alguna persona que pase por aquí porque entra mucha gente mala”, la obligan a hacer rondines cada que puede.
Francisca Martínez Cruz, quien vive a unos pasos de la obra, recuerda muy bien que en el 2010, el último año de Ulises Ruiz como gobernador, los trabajos del hospital se paralizaron.
Saqueo de tuberías, lo más común. FOTO: Mario Jiménez
“Según la obra la dieron por terminada, pero no se sabe si van a seguir o no. Allá se meten los drogadictos, está como hotel de paso”.
En vez de eso, esperaría que cumpliera con la función de ayudar en “la atención de diabetes, cáncer” o problemas relacionados con enfermedades crónico degenerativas, sobre todo para personas adultas mayores.
“Así ya no tendríamos que trasladarnos a la ciudad de Oaxaca, sobre todo los que somos de la tercera edad, además generaría empleos”.
Sabe que además de la falta de recursos un conflicto de propiedad impera con los terrenos: “Según los donó Vicente Reyes, pero después le salió otro dueño, su hermano Eduardo; se dice que está abandonado porque él no quiere firmar hasta que le den dinero”.
Fue Vicente Reyes Castellanos, en su calidad de presidente municipal, quien con el ex titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Martín Vásquez Villanueva, acompañaron al gobernador a colocar la primera piedra en un terreno que se localiza a unos 250 metros de la presidencia municipal.
El administrador, menos
Sumidos en un conflicto de las autoridades que representaban a la población durante 2017 y 2018, nadie preside el ayuntamiento y mucho menos alguien impulsa gestiones para que la obra inconclusa se retome.
Los administradores Jesús Armando Torres Cruz y Nahúm Misael Cruz Hernández que en medio del conflicto han estado a cargo del ayuntamiento, nada han hecho por retomar el tema y hablarlo es imposible, las oficinas permanecen cerradas la mayor parte del tiempo.
Recuperar la probabilidad de que en este municipio del Valle de Etla exista un hospital resulta inviable. Ocho años sin un anuncio de su continuación han sido suficientes para aniquilar toda posibilidad de conclusión.
El bosquejo de este hospital sólo alcanzó a la obra negra, la cual se deteriora con el tiempo. Lo único que está claro es el desinterés oficial.
Lo que debería ser el interior de una unidad hospitalaria. FOTO: Mario Jiménez
