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Presa Rompepicos, alerta de desastre

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

Un largo conflicto legal respecto a la propiedad del predio que ocupa la presa Rompepicos, en la agencia municipal de San Felipe del Agua, mantiene en eminente peligro a más de 65 mil habitantes de esta zona de la ciudad. Mientras fojas y más fojas se acumulan en los archivos judiciales, el riesgo de un desbordamiento es latente por el taponamiento del vaso del embalse, en víspera de la temporada de huracanes.


En un recorrido realizado por NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca por la presa, se constató que el nivel de lo que fue el vaso se empató con el lecho del río San Felipe, por lo que el embalse prácticamente desapareció.


Una llanura


Lo que fue el vaso de la presa ahora es un terreno plano extenso, que se empareja con el río que baja de la cadena montañosa de San Felipe del Agua, cubierto de basura, hierba y carrizo.


“Nosotros vivimos con la espada de Democles sobre nuestra cabeza”, acusa el presidente del Comité de la Zona Conurbada del Río San Felipe, Porfirio Alfonso Jiménez Orozco, al subrayar que la situación es grave y ninguna autoridad se preocupa por el riesgo en que viven.


EL LITIGIO


El abogado Jesús Matías Hernández, asesor jurídico de los vecinos, comenta que sus representados ganaron el amparo 1230 por lo que el juez quinto de distrito les concedió la suspensión provisional para que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) rescatara la presa.


“El problema es que quien se dice dueño del predio, Julio César Espinosa Adame, interpuso también un juicio de amparo y el juez le concedió la suspensión provisional para que la Conagua no siguiera realizando las obras, entonces todo está suspendido y la dependencia federal ya no tiene interés en continuar con los trabajos, porque tiene el temor de que, si el amparo se le concede también al particular, pues tendría que indemnizarlo por todos los daños y perjuicios que le ha atraído la construcción para prevenir una bajada de agua en torrente”.


Destaca que la Conagua se encuentra en una incertidumbre jurídica, “no sabe si haber obra en el embalse y quedar bien con la ciudadanía o hacer obras y en su momento pagar los daños multimillonarios que le puede reclamar Julio César Espinosa Adame; es un asunto que está entrampado jurídicamente, que no ha resuelto el juzgado de distrito”.



Al final del canal, unos 150 metros abajo de la presa, una poza retiene aguas negras.

Vaso bloqueado


Comenta que hace un año la presa ya estaba vacía, tenía forma, por los trabajos que realizó la Conagua, pero ahorita está taponada y el vaso prácticamente desapareció; “ninguna autoridad interviene aunque el riesgo de una desgracia es latente; si se presenta una lluvia atípica como la del año pasado, el 10 de agosto del 2018, va reventar lo que fue la presa e inundará de agua y lodo toda la zona aledaña al río”.


El litigante manifiesta que en el expediente de Espinosa Adame existen dos dictámenes periciales en topografía y cartografía que establecen que parte de la presa no es propiedad federal, “por lo tanto es propiedad privada y al conceder el juez el amparo el particular podrá exigir una indemnización; es más, ya dijo en una mesa de trabajo que va a reclamar una suma millonaria más o menos de 20 millones de pesos por los daños que le han ocasionado”.

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