Por haber presentado el examen de evaluación docente en 2015 y evitar participar en los bloqueos realizados por la sección 22 del sindicato nacional de trabajadores de la educación, la maestra Artemisa Antonio Chávez es obligada a dejar su centro de trabajo en Río Grande Villa de Tututepec de Melchor Ocampo.
Ante el hostigamiento del que ha sido víctima presentó ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, una queja por discriminación y violaciones a Derechos laborales de los que es víctima por parte de los miembros de la Delegacion Sindical D-I-331 y supervisora de la zona escolar 046 de educación preescolar Eulogia Nelida Zárate Pérez.
El día 26 de noviembre del 2015, bajo convocatoria del I.E.E.P.O se presentó a las instalaciones de Ciudad Administrativa “Benemérito de las Américas”, ubicada en Tlalixtac de Cabrera, para realizar su evaluación del desempeño académico, en donde obtuvo como resultado idóneo y el lugar numero 54 de la lista de prelación.
"Debido a la inconformidad por parte de mis compañeros de la zona escolar y delegación sindical, por haber acudido a presentar la citada evaluación , he sido víctima de hostigamiento laboral , discriminación y difamación por parte de los miembros de la delegación sindical D-I-331, al grado que comenzaron a circular por toda la comunidad de Rio Grande, fotografías editadas con photoshop que fueron tomadas de mi cuenta personal de WatsApp y Facebook, con leyendas que desprestigian a mi persona".
El acoso se reactivó luego de que, tras haber sido desconocida como integrate de la sección 22, no participó en los bloqueos de las movilizaciones del año pasado, en cambio se presentó a su centro laboral el preescolar Francisco González Bocanegra. Artemisa Antonio Chávez ya no estaba dentro de la sábana sindical pero era presionada para que se integrara a las protestas.
El día 11 de febrero del presente año se le hizo llegar un oficio en donde era citaba a una reunión para ver los cambios de Jardín de Niños, esto sin que ella hubiera solicitado dicho cambio.
La docente presentó un oficio ante la supervisión escolar y secretaria general para informar que no acudiría a dicha reunión puesto que no pidió ningún cambio de centro de trabajo.
A pesar de ello el día lunes 18 de febrero del presente año se efectuaron dichos cambios, se boletinaron y ofreció su lugar. La supervisora escolar argumentó que con solo su firma y su sello a través de un oficio podía sacarla de su lugar de trabajo e inclusive desubicarla de la zona.
"Soy una profesionista titulada, con ética profesional y en mis 17 años de servicio, he tratado de cumplir al máximo las ordenes y nuevas disposiciones en mi centro de trabajo y por ello no se me hace justo que por cumplir y no actuar en las actividades sindicales por salvaguardar mi integridad, ahora se me trate de esta manera pues quiero agregar que todas estas agresiones y violaciones a mis derechos humanos y laborales están atentando en todas las áreas de mi vida personal, como lo es mis creencias religiosas, familia y salud emocional", dijo.
