La tragedia generada por el COVID-19 arrancó de golpe la venda que tenían los legisladores sobre la pobreza y corrupción en la entidad. El miedo al contagio, la enfermedad, la carencia de médicos, equipo y material de curación, y el inexistente sistema de salud estatal, que ahora los exponen también a ellos a contraer el coronavirus, les hizo dejar la retórica para asumir estos conceptos como asuntos de vida o muerte.
Así, los coordinadores de las fracciones parlamentarias de los partidos Del Trabajo, Mujeres Independientes y Movimiento de Regeneración Nacional, demandaron al gobierno estatal asegurar personal, medicamentos y equipo en los centros de salud, hospitales y clínicas; pero además instrumentar un programa gubernamental que atienda las necesidades de la población en alimento, trabajo y servicios básicos.
También demandaron crear una comisión interinstitucional, en la que participen los mismos legisladores, para vigilar los recursos públicos que se destinen a la contingencia, a fin de que no existan actos de corrupción o desvío de recursos.
La vocera de Morena, Delfina Elizabeth Guzmán Díaz, aseveró que la marginación mantiene a la población en la pobreza, sin servicios públicos y falta de fuentes de trabajo.
Manifestó que el sistema estatal de salud carece de médicos, medicamentos, equipo y material necesario para atender la contingencia, por eso es perentorio enfrentar las previsibles consecuencias de la fase tres de la emergencia, a la que estamos a punto de entrar.
En este contexto, exhortó al gobernador Alejandro Murat a instituir una comisión interinstitucional para vigilar las medidas que se emitan ante la pandemia y sus consecuencias en el estado, así como establecer una mesa técnica para reformular el plan estatal de desarrollo.
Además de atender la violencia intrafamiliar y de género, así como brindar atención a los grupos en vulnerabilidad; protección al personal sanitario y apoyo en el traslado del mismo; y aclarar el supuesto robo en el hospital civil.
¡Chingaos!
Por su parte, la diputada panista María de Jesús Mendoza Sánchez aseveró que ante la contingencia no hay ayuda del gobierno federal o estatal, pues se anunciaron programas pero ninguno se ha puesto en marcha. “¡Busquemos la manera de ayudar a las personas chingaos!”.
Manifestó que la gente tiene que salir a las calles porque no tienen para comer, “más de un millón de personas viven en la informalidad, hay que buscar una estrategia de dar, por lo menos, alimentos básicos para que no salgan de sus casas”.
En tanto la coordinadora de las mujeres independientes, Aleida Tonelly Serrano,afirmó que en los últimos cinco años se ha dejado de invertir en salud en la entidad. “Los 3 mil 500 millones de pesos que autorizamos para deuda pública debe utilizarse para la prioridad de este momento, la compra de material y equipo médico para la atención de los enfermos. El sector salud sirvió para enriquecer a funcionarios. 80 por ciento de la economía es informal y el COVID-19 representa un gran golpe a las actividades de estos trabajadores, por eso hay que apoyar a los que menos tienen”.
“La pandemia demanda que los poderes del estado trabajan de manera coordinada para hacer frente a la falta de medicamentos, médicos e insumos, hay que destinar los recursos necesario y vigilar que todos sea transparentado para evitar corrupción y opacidad”.
Rutas de salida
Mientras el coordinador del PT, Noé Doroteo Castillejos, sostuvo que todos debemos incidir en encontrar rutas de salida a mediano y largo plazo en esta crisis de salud.
Aseveró que los mil 200 millones de pesos que dio a conocer el gobernador en un programa de reactivación económica son insuficientes, por ello solicitó modificar el plan estatal de desarrollo, suscribir el convenio de colaboración con el INSABI y utilizar los recursos federales en los servicios hospitalarios de la entidad, establecer una coordinación legisladores y gobierno estatal para vigilar las medidas de apoyo, canalizar recursos a los servicios médicos, recortar gastos suntuosos y dedicarlos al combate de la pandemia, privilegiar obras públicas con impacto social, un plan de reactivación económica que contemple la economía formal e informal, un plan emergente de atención al campo, establecer cocinas comunitarias y mecanismos para la mezcla de recursos con los gobiernos municipales, estatal y federal para reorientar la obra pública
“El sistema estatal de salud carece de médicos, medicamentos, equipo y material necesario para atender la contingencia por coronavirus”.
Delfina Guzmán
Morena
“Más de un millón de personas vive en la informalidad, hay que buscar una estrategia de darles alimentos básicos para que no salgan de sus casas”.
María de Jesús Mendoza
PAN
