Pasar al contenido principal
x

Piratería e internet, la "pesadilla" de tiendas de música y películas

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca.- La aguja sobre el disco de vinilo se detuvo, la cinta del casete se atoró, el disco compacto se rayó; la vida musical a través de estos artículos es más un asunto de la piratería o de moda. Lo de hoy es "bajar" de internet la canción del artista favorito y para eso sólo basta dar un click.


Para quienes de dedican a la venta de una producción discográfica de manera tangible, seguir en el mercado es un gran reto, pues, aunque a ritmos diferentes, buscan mantenerse. Sin embargo, para el negocio de la renta de películas la historia terminó de manera trágica...


Los videocentros superaron la transición del formato Beta, Video Home System (VHS), Disco Versátil Digital (DVD); pero no así a la piratería, que supo seguirle la pista a la industria cinematográfica. En Oaxaca, estos lugares forman parte de una leyenda.


Jazz , blues y turismo, los que mantienen al negocio


Las voces y los ritmos de Gloria Gaynor, Dona Summer y los Bee Gees dieron vida a Sonido Discoteque, una tienda de música que desde 1980 sobrevive al paso del tiempo y contra la piratería.


"La tecnología ya nos superó, las posibilidades de comprar un disco o una sola canción en las plataformas digitales crecen", asegura Juan José Barreto, encargado del lugar ubicado en la calle Hidalgo, a unos pasos del zócalo.


Hasta ahora lo que mantiene a Sonido Discoteque sobre la pista del mercado, es la venta de discos de géneros musicales no encontrados en cualquier puesto pirata, como el jazz, blues y el new age; además de ediciones especiales.


A esto se le agregan las compras sobre los diferentes géneros que realizan los turistas nacionales y extranjeros.


"Los propios visitantes nos cuentan que en sus ciudades o países de primer mundo  ya no existen tiendas de música", detalla el empleado, mientras de fondo se ve y escucha un concierto de la cantante oaxaqueña Lila Downs.


Las cualidades de un lugar que exhibe y vende calidad es lo que mantiene en pie a un negocio, frente a los muy bajos costos de los productos piratas.


Juan José indica que otro de los factores que han ayudado en últimas fechas a seguir con las cortinas arriba, es que los disyoqueis comenzaron con la compra de discos de vinilo como una forma de sobresalir entre los mezcladores de música.


"Todo esto sin duda nos ayuda, pero sabemos que pronto se puede acabar", menciona el melómano, al tiempo que un joven entra en la tienda para curiosear.


La figura delgada del varón de 16 años se deja ir sobre el mueble con docenas de discos de vinilo. Con un rostro y pose que aluden interés sobre el material, el muchacho sólo observa, pero no pregunta ni compra nada.


Said Martínez menciona que conoce de ese tipo de producciones porque su abuela tenía varios, de los que ahora un par son de él, pero el joven reconoce que nunca ha comprado un disco, y que la música en sus reproductores de música las baja o las compra por internet, misma en las que invierte entre 15 y 50 pesos.


El trágico final de los videocentros


Por casi 15 años, las películas de Hollywood llegaron a los hogares mexicanos a través de una película en casete. La renta de una cinta llegó a costar entre 8 y 22 pesos, indica Abelino Soriano Montes, quien fue propietario de algunos Videocentros en la capital.


Desde finales de la década de los 80, hasta el año 2000 fue cotidiano llevar a casa una película; "esta dinámica formó parte de la unión familiar en aquella época. Los fines de semana, desde los viernes, familias completas llegaban a rentar", recuerda el hombre.


La piratería siempre estuvo presente, pero la mala calidad de los videos antes de iniciar el nuevo siglo, permitió que la competencia fuera sencilla; sin embargo, conforme la industria cinematográfica evolucionó, el negocio negro también y pronto consiguieron una calidad significativa para ser un rival.


Además de este fenómeno, a principio de los años 2000, los cines también iniciaron una reingeniería; salas bonitas, servicios de mejor calidad, entradas accesibles, fueron motivo para desplazar en cámara lenta la renta de películas.


Abelino Soriano resalta que el incremento en los costos de las películas impactó en gran medida para poco a poco desertar en el negocio. "Un material nos llegó a costar 450 pesos; para tener la ganancia, el disco debía dar muchas vueltas, y sin la garantía que no se fuera a dañar o no lo regresaran".


Durante los primeros 10 años de los 2000, el acceso a internet terminó por enterrar a las tiendas de renta de películas; las opciones de conseguir un rodaje se multiplicaron, principalmente a través de los puestos ambulantes de piratería, industria ilegal que pese a los esfuerzos del cine por evitar las copias, lograron sacar a la venta películas clones y en blu-ray.


La última y nos vamos


Disco sencillo de lanzamiento reciente: entre 180 y 190 pesos


Disco doble con DVD: 220 pesos


Discos de edición Deluxe: 250 pesos


LP de edición reciente: entre 300 y mil pesos


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


Descargar música por internet y servicios de streaming


iTunes


Spotify


Play Store


Netflix


Claro Video


Además de un sin fin de páginas web en donde son gratis


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


En Oaxaca sobreviven


Sonido Discoteque


Central de Discos


Disco fiebre


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


Corte y queda


De 8 a 22 pesos costó la renta de una cinta


Terror, acción, comedia, los géneros más rentados


Las películas de Sylvester Stallone fueron garantía de éxito en las rentas


Repertorio de hasta 40 mil películas


Las películas mexicanas nunca funcionaron en el mercado


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


Piratería


-Clon y blue ray: 20 pesos


Dvd o CD, MP3: uno por 15 pesos


-dos por 25 pesos


-cinco por 50 pesos

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.