GUADALAJARA, Jalisco.- Los últimos dos grandes premios resultaron caóticos para Red Bull, que además de perder el liderato en la tabla de Pilotos y Constructores, también tendrá que dedicarle muchas horas de las vacaciones al estado de salud de los motores de sus dos autos.
Primero fue el incidente entre Max Verstappen y Lewis Hamilton en Silverstone que dañó la unidad de potencia del monoplaza del neerlandés y el pasado domingo, una mala frenada de Valtteri Botas, en Budapest, provocó una carambola que hizo que los motores de ambos RB16B terminaran con daños.
Desde la sesión de clasificación en Hungaroring, Honda revisó el motor de Verstappen y tras la carrera también hubo unos primeros análisis de los motores de Max y de Checo.
"Después de la clasificación, el monoplaza volvió a los boxes. Quitamos la carrocería y la cubierta del motor y nos dimos cuenta de que había un problema con la unidad de potencia de Verstappen. Antes de la clasificación habíamos inspeccionado el motor y no encontramos nada malo. Al final de la clasificación encontramos algunas grietas y fugas de aceite. No hubo impacto en los datos y el rendimiento. De los datos no se desprendía nada en absoluto", explicó Toyoharu Tanabe, director técnico de Honda, en declaraciones publicadas en "Motorsport".
"Pudimos utilizar el motor correctamente hasta el final de la jornada del sábado, pero en ese momento decidimos sustituir el motor porque pensamos que sería peligroso seguir utilizándolo en la carrera del domingo. En el último incidente, el de Lewis; el chasis, la caja de cambios y el monocasco quedaron muy dañados, por eso hemos sustituido todas las piezas que hemos encontrado, incluso las que estaban ligeramente dañadas. Estamos hablando de las partes visibles, que pudimos sustituir sin quitar el sello FIA".
"Inspeccionamos otras piezas que estaban muy tensionadas y comprobamos cuidadosamente los puntos de sujeción del lado de la carrocería que se dañaron con el impacto. Como todo estaba sellado, no se podía desmontar e inspeccionar por completo. Sólo podíamos comprobar las partes que se podían examinar desde el exterior y la parte que se podía ver desde el interior con herramientas especiales como el fibroscopio. Usamos el motor el viernes y el sábado porque parecía estar bien. Sin embargo, cuando lo revisamos de nuevo notamos algunas grietas".
Para tener una evaluación más a detalle, el segundo motor de Verstappen y el de Pérez estarán en Sakura para su inspección para ver si se pueden utilizar en un futuro. A la temporada 2021 de la Fórmula Uno le quedan 12 carreras.
"Todavía no sabemos si el motor de Max, que sustituimos después de la clasificación podrá utilizarse en el futuro. Lo enviaremos a Sakura para comprobar la situación y posición de la grieta, para ver qué podemos hacer con ella en el futuro y si podemos repararla", señaló Tanabe.
"Como no es posible sustituir todas las piezas, evaluaremos si el motor puede repararse desde el exterior. El resultado determinará si se puede utilizar en el futuro o no. Sin haber visto el motor en persona es difícil juzgar, pero entiendo que es una situación complicada".
"El motor de Sergio Pérez también será enviado al centro Sakura para ser revisado, pero hay varias anomalías en los datos. Así que creo que podría ser bastante difícil seguir utilizándolo en el futuro. Este es un incidente que sólo ocurrió porque otros cometieron un error".
Para saber…
De confirmarse que el RB16B del tapatío necesita otro motor, Checo sufrirá una penalización de 10 puestos en la parrilla de salida para el Gran Premio de Bélgica, ya que el reglamento permite tres cambios de unidad de potencia y Red Bull ya los hizo.
