ASUNCIÓN IXTALTEPEC.-La entrega de las tarjetas para la reconstrucción de las viviendas que se inició esta semana ya registra algunas incidencias. Damnificados que fueron censados con daños parciales en sus viviendas durante el primer censo no quieren aceptar los monederos dónde recibirán 30 mil pesos porque ignoran si se les apoyará con más recursos después de que sus casas terminaron de dañarse con el temblor del pasado 23 de septiembre.
Además, en los cajeros automáticos de Bansefi, los beneficiarios solo pudieron retirar 5 mil pesos, en Asunción Ixtaltepec, donde esta semana comenzó la entrega de monederos electrónicos.
En la localidad hay una petición: un nuevo censo, para que ninguna persona afectada con los sismos de septiembre se quede fuera de los apoyos.
Decenas de damnificados se arremolinan en patios del palacio municipal para confirmar estar incluidos en padrón de afectados. FOTO: Giovanna Martínez
Total descoordinación
En Ixtaltepec, en la explanada municipal, donde se reparten las tarjetas y se hace el retiro de efectivo, se percibe una completa descoordinación entre los gobiernos municipal y el federal.
Burócratas con aire acondicionado
Mientras el cabildo de Ixtaltepec despacha desde vagones habilitados con todas las comodidades como oficinas, con aire acondicionado porque el palacio municipal quedó en ruinas tras la sacudida del pasado 7 de septiembre, personal de Sedatu lo hace afuera, en la explanada bajo el bochorno incesante por el clima de la zona.
A todo aquel que busca información sobre la atención de la emergencia lo rechaza, "les estamos regalando tiempo, cuando hay otras cosas por atender", lanza Omar Castillejos, secretario municipal de Óscar Toral, presidente municipal, que de paso niega toda entrevista con el edil.
"Ve usted cuánto trabajo hay, nosotros estamos atendiendo las incidencias que se están presentando con el gobierno federal, ahí donde están entregando las tarjetas", señala con enfado y cuándo se pregunta qué resuelven, su dedo índice señala hacia las mesas dónde esta personal de Sedatu.
Largas colas. El primer censo se levantó antes de afectaciones dejadas por los temblores del sábado 23 de septiembre. FOTO: Giovanna Martínez
Sedatu: incidencias normales
En el lugar, Elpidio Concha Arellano, delegado federal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en Oaxaca, asegura que las incidencias son normales, "están saliendo a partir de un censo que se hizo. ¿Qué pasa?, hubo un temblor y, a partir de ahí, una declaratoria oficial y las reglas marcan que se levanta un censo, pero hubo otro temblor, y con ese segundo evento mucha gente se quedó fuera de un censo".
Errores de encuestadores
También muchos afectados no recibieron su tarjeta porque el personal no tomó bien el nombre y apellidos, pero no fue por falta de experiencia o conocimiento, justifica el funcionario.
De acuerdo con el funcionario, una vez que se emita la declaratoria de emergencia se podrá hacer el conteo de las casas para conocer las nuevas afectaciones.
Concha es asediado por decenas de personas que se encuentran en incertidumbre y le exigen una explicación, para saber el destino de sus apoyos.
"Buscamos respuestas y certeza, somos gente que nos quedamos sin nada con el segundo temblor del 23 de septiembre nos hemos quedado en la calle y pedimos los apoyos", le exigen al funcionario.
Papeles que, para afectados, valen oro. FOTO: Giovanna Martínez
Juchitán, Ciudad Ixtepec, Santiago Laollaga, Chihuitán, Guevea reclaman Censo
La desesperación de la ciudadanía en estas comunidades no es el monto que les van a dar para reconstruir sus viviendas, sino que se les garantice que se les va a dar.
Después del 23 de septiembre, cuando azotó a la región del Istmo una réplica de 6.1 grados del terremoto del pasado 7, decenas de casas resultaron con daños que no han sido cuantificados.
En las localidades hay temor al olvido de las autoridades, "no sabemos si hay disposición de nuestras autoridades y eso nos duele, no saber", lanza Na María.
La abuelita estaba contenta porque su casa no había sufrido mayores daños con el primer terremoto, pero el segundo que ocurrió a los 15 días fracturó su casa y la dejó inhabitable.
A solo dos días de que se cumpla el mes, las familias ruegan porque que el censo llegue lo mas pronto posible.
