El bosquejo del sector empresarial de Oaxaca contempla que la entidad sea declarada zona de desastre económico para que se generen estrategias en todos los sectores, además de la condonación o reducción de impuestos.
Enfatizó Onésimo Bravo que el establecimiento de una prórroga sería insuficiente debido a que "no nos podemos comprometer a pagar algo que tal vez no podamos pagar. Tenemos que buscar el tema de esto y después el de la reactivación económica".
Por otro lado empresario restaurantero confió en que en esta primera semana de Guelaguetza alcancen una ocupación del 35 por ciento. En números -expuso- es complicado hacer estimaciones de derrama económica.
"Es una realidad a la que no podemos cerrar los ojos. Si llegamos a un 40 por ciento podemos medio rescatar la Guelaguetza. Quizá no haya ganancia pero tampoco grandes pérdidas", declaró.
Recordó que durante el primer Lunes del Cerro del año pasado la ocupación se ubicó en un 85 por ciento, nivel histórico tras la recuperación de turismo extranjero tras el conflicto de 2006.
"Va a ser un tema muy crítico si no se logra en este año al menos un 45 por ciento. Si esto no mejora, todos los que vivimos del turismo vamos a tener complicaciones serias a partir del 2 de agosto que es cuando definitivamente quedará muerto Oaxaca", expuso.
En la capital hay agremiados 480 restaurantes de los cuales 64 viven una situación critica por ubicarse dentro del Centro Histórico. De éstos 14 se encuentran laborando de manera intermitente.
"Hay que revisar el tema de impuestos en Oaxaca pues muchas empresas no tienen para pagar el SAT, Infonavit, Seguro Social, que son temas que tienen que empezar a fluir; de lo contrario llevará a empresas al endeudamiento":
Onésimo Bravo, presidente de Canirac
