EL CARRIZAL, SAN ANDRÉS PAXTLÁN.- Para la población de esta localidad de la Sierra Sur, el acceso al agua se forja con agua de lluvia. Una canaleta empotrada al techo de las viviendas, tubos de pvc conectados a tinacos, así como un filtro, apuestan por ser un mecanismo que garantice el vital líquido frente a la tala inmoderada que poco a poco ha ido extinguiendo las fuentes de abasto.
La localidad oaxaqueña esta oculta como en un laberinto dibujado entre la agreste serranía. Las condiciones orográficas hacen de esta región una de las más difíciles para el acceso al agua, derecho humano no garantizado para el 15 por ciento de la población en la entidad.
Sin embargo, desde hace un año en este núcleo rural de Paxtlán la captación de agua de lluvia ha permitido un pequeño respiro a sus habitantes, quienes durante lo últimos cinco años en estas fechas de estiaje, enfrentaban una dura situación por la carencia del vital líquido.
Las entidades con el menor porcentaje de acceso al agua entubada
Oaxaca 85.5%
Guerrero 84.6%
Chiapas 87.2%
Veracruz 86.8%
Puebla 93.0%
A través del Programa Nacional para Captación de Agua de Lluvia y Ecotecnias en Zonas Rurales 50 % de la población de El Carrizal cuenta con agua entubada que obtienen de la lluvia. FOTO: Emilio Morales Pacheco
El Carrizal es un núcleo rural de la agencia el Portillo de San Andrés Paxtlán, en ésta habitan alrededor de 150 familias de las cuales el 50 por ciento cuenta con un mecanismo de captación de agua de lluvia que forma parte del Programa Nacional para Captación de Agua de Lluvia y Ecotecnias en Zonas Rurales (Procaptar) de la Comisión Nacional del Agua.
Insalubridad y hambre
Antes de que ello sucediera, había que caminar varios kilómetros hasta elpunto de captación en ríos o nacimientos. Los más afectados por la carencia de agua -explica Isabel- eran sus hijos pues estaban propensos a frecuentes enfermedades diarreicas pues carecían de un constante y adecuado aseo de manos, pero también por la falta de alimentos saludables ya que sin agua no hay cultivos.
El mecanismo con el que cuentan es un tanto simple. Se utiliza el techo de las viviendas como receptor de lluvia, el agua cae en una canaleta y posteriormente conducida por un tubo de PVC hacia contenedores de 10 mil litros. Un bombeo rudimentario lleva el agua hacia un filtro y posteriormente a una llave de lavabo y caja de sanitario húmedo con biodigestor autolimpiable.
Las descargas del baño reciben un tratamiento primario que permite regresar agua más limpia y ser utilizada en el riego de plantas.
Se estima que, si se captara toda la lluvia en los techos y en algunos suelos, se podría ahorrar de 10 a 15 por ciento del agua que se consume en los hogares en el país. Si se aprovechara sólo el 3 por ciento de la lluvia que cae cada año en el país, alcanzaría para suministrar de agua no potable para usos como limpieza o sanitarios a 13 millones de personas, para que 50 millones de animales pudieran beber o para regar 18 millones de hectáreas de cultivo.
San Andrés Paxtlán, dificil acceso al agua por condiciones orográficas. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Como agua entre los dedos
En los recuerdos de Telésforo, habitante de El Carrizal, existe una imagen con un Paxtlán con suficiente agua, manantiales rebosantes y riachuelos permanentes que de manera casi abrupta comenzaron a desvanecerse.
El agua se está acabando porque hay mucha tala del bosque, así como vamos, podríamos quedarnos sin agua en pocas décadas (…) le pensamos por nuestros hijos porque no sabemos cómo van a vivir ellos en un futuro o si podrán tener futuro
El Programa Nacional Forestal 2013-2018 ubica entre los estados más afectados por el saqueo de madera a Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Veracruz, Guerrero, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Colima y Durango.
De acuerdo al informe presentado ante la Cámara Federal de Diputados, en Oaxaca se pierden 2 mil metros cúbicos de madera al año, sin considerar la que se sustrae de manera indebida y que no se denuncia. La región de la Mixteca y una parte de la Sierra Sur son las más afectadas por esta práctica recurrente.
El paisaje así lo confirma, una serranía que por zonas luce desprovisto de vegetación, arrancada a filo de motosierras.
A través del Programa Nacional para Captación de Agua de Lluvia y Ecotecnias en Zonas Rurales 50 % de la población de El Carrizal cuenta con agua entubada que obtienen de la lluvia. FOTO: Emilio Morales Pacheco
20 litros
disponibilidad diaria de agua por persona, aconseja la ONU
1 km
o menos, la distancia de la fuente de abastecimiento
20%
crece la escasez de agua a causa del cambio climático
70%
del agua disponible la consume el riego agrícola
Fuente: Agua para todos, agua para la vida / ONU
El agua de lluvia captada entre agosto y septiembre les permite atravesar con menor severidad la temporada de estiaje. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Privilegio de algunos
La ubicación de Paxtlán coloca a más de la mitad de sus habitantes en carencia por agua, el Carrizal se asume como un núcleo rural privilegiado en donde la vida es un poco más llevadera, pero en otro punto, cerca de la cabecera municipal la realidad es distinta.
Angel y su familia, se surten de agua de un escurrimiento ubicado a medio kilómetro del hogar, pero llegado abril y mayo, la situación se complica. El nivel del vital líquido comienza a escasear y hay que caminar varios kilómetros hacia el río para obtener el vital líquido.
Ella tiene agua una vez a la semana y enfrenta dificultades para almacenarla ya que el tinaco con el que contaba fue arrastrado por las lluvias del año pasado.
Cercano al lavadero la familia tiene dos galones ceñidos a cuerdas con lo que transportan el agua desde el río a casa.
El agua se nos está acabando porque cada vez hay menos árboles pero también porque la población sigue creciendo. ¿Nosotros qué podemos hacer?
Pequeños pozos y nacimientos muestran la disminución del vital líquido debido a la tala en la Sierra Sur. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Aunque el agua es un derecho humano, el 15.5 por ciento de quienes habitan en Oaxaca no tienen acceso a ésta de forma suficiente, saludable, aceptable y asequible como lo establece la Constitución mexicana.
A nivel nacional, la entidad es la que enfrenta mayor rezago en este rubro. De acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal 2015, el promedio nacional de acceso al agua entubada es de 94.6, sin embargo Oaxaca sólo el 85.56 tiene acceso a ésta.
Fue en el 2012 cuando la Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma y adiciona el Artículo cuarto de la Constitución Política y que eleva a rango constitucional el derecho de acceso al agua.
Sin embargo, tres años más tarde, en 2015 cuando fue recogida la encuesta intercensal, este derecho no había sido garantizado.
