El profesor Óscar Roberto Jarquín Hernández afirma que previo a la implementación de la educación a través de la televisión y la radio, debido a la pandemia por el virus COVID-19, las autoridades debieron haberlos consultado, ya que son los maestros quienes conviven con los niños y saben las fortalezas y debilidades de éstos.
Menciona que una de las fortalezas que tendrán estos programas, es que llegarán al 94 por ciento de los hogares del territorio nacional; no obstante, hacen falta espacios para que los profesores también se retroalimenten.
“Yo creo que dos horas dedicadas a los profesores en estos mismos espacios puede ser de gran ayuda, para escuchar su voz, capacitarlos y que trabajen mejor con las experiencias, ya que los métodos de enseñanza en el país son diferentes”, refiere.
El profesor, quien cuenta con 40 años de servicio como docente, lamenta que las autoridades no hayan tomado en cuenta a los representantes, profesores y sobre todo a colectivos que cuentan con proyectos alternativos para el país, ya que “no retoman lo bueno de los maestros, no los incorporan”.
Nada ni nadie puede suplirlos
El Maestro en Ciencias Pedagógicas subraya que ni la tecnología ni los padres de familia pueden suplir la labor de los profesores, ya que se necesita una metodología didáctica y el error como una forma de aprendizaje.
“Los maestros tienen una diversidad de enseñanza y de tecnologías. Hay procedimientos que a los papás les cuesta trabajo, quizá sea el mismo conocimiento, pero a nosotros nos enseñaron que 'la letra con sangre entra'; sin embargo, ahora es diferente”, destaca.
Asimismo, señala que al implementar las clases por televisión, ésta no sabe el nivel de los alumnos ni cuál es su situación en cuanto al aprendizaje; “ellos están lejos y no tienen ni tuvieron el acercamiento con las escuelas como nosotros”.
“Hace falta valorar cómo les fue, porque aunque ya se habían implementado los canales para recibir clases, la mayoría de los profesores, al menos mis compañeros y yo trabajamos con WhatsApp y eso con los que pudieran, porque un 10 por ciento de los alumnos fue difícil comunicarse con ellos”, informa.
Por ello, recomienda que los profesores deben acercarse y familiarizarse con sus alumnos para conocer cuáles son sus carencias y con qué cuentan para poder recibir sus clases y ellos reciban el conocimiento.
“Los libros y la televisión sólo deben ser un extra. De mis alumnos, la mitad no tiene internet; además, el 90 por ciento tiene otro hermano en edad escolar, por eso es necesario esa comunicación constante que un aparato nunca tendrá”, señala.
Pandemia, una oportunidad
Óscar Jarquín afirma que esta situación derivada de la pandemia es la oportunidad para sistematizar un proyecto que ayude al pueblo mexicano en cuanto a la educación; “esto, sin colores, afiliaciones y con un solo objetivo: crear”.
“Debemos trabajar con nuestros recursos y aunque muchos no hemos practicado el desarrollar una autonomía de aprendizaje con los alumnos, esta es la oportunidad para que ellos puedan resolver cualquier situación de ejercicios”, manifiesta.
Además, señala que es importante que al regresar a las aulas, no se haga con la misma metodología de enseñanza, sino que es necesario prepararse, estar bien dotado de conocimientos, ya que vendrán otras pandemias y situaciones; “y debemos estar preparados para las situaciones, si no, seremos los más afectados”.
También recalca que esto derivará otros proyectos que acompañan a la educación como la salud, tal como se hizo al suprimir la comida chatarra en el estado, “pues debemos prepararnos para ser un mejor país con la ayuda de mejores legislaciones”.
El profesor, quien trabaja en el municipio de Cuilápam de Guerrero, estima que al tiempo que avancen los meses y esta nueva modalidad de clases, tanto alumnos como padres de familia entenderán la diferencia de recibir educación "domesticados" y una educación que busque otra forma de trabajo.
