Pasar al contenido principal
x

Oaxaca, una escena de guerra y cementerio de autos

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

Oaxaca.- La ciudad de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados amanecieron ayer casi bajo un telón de guerra ante las decenas de barricadas y los restos de medio centenar de vehículos aún humeantes que sirvieron de barreras en la carretera internacional Cristóbal Colón 190, y que utilizaron organizaciones sociales y el magisterio oaxaqueño para evitar la noche del domingo el ingreso de la Policía Federal (PF).


Los restos de los automotores fueron la prueba de la lucha librada del tramo del crucero de Brenamiel, en inmediaciones de la agencia municipal Santa Rosa Panzacola, hasta el entronque con la supercarretera Cuacnopalan-Oaxaca, en proximidades de Hacienda Blanca, perteneciente a la municipalidad de San Pablo Etla; en la zona se dio uno de los más cruentos enfrentamientos de la policía con padres de familia y pobladores de colonias cercanas que se sumaron a la lucha de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).


Allí, los seguidores del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) –algunos encapuchados y cubiertos del rostro– colocaron piedras, tubos, llantas y todo tipo de objetos sobre los dos carriles de la vía de comunicación, para detener el paso de las fuerzas federales.


Además retuvieron y prendieron fuego a tráileres, autobuses, camiones de carga; así como a coches, camionetas particulares y hasta la maquinaria pesada con la que se trabajaba en la construcción del carril confinado del Citibus o Metrobus.
"Chatarrización"


La mayoría de las unidades terminaron consumidas por el fuego y quedaron inservibles y convertidas en chatarra. Algunos establecimientos comerciales también fueron vandalizados, principalmente por los encapuchados, donde sustrajeron diferentes productos. De una tienda Oxxo se llevaron toda la existencia de vinos, licores y cervezas.


“La verdad estoy muy triste, porque me dedico a trabajar y en un ratito me quitan mi patrimonio. ¿Por qué? se desquitan con la gente que trabaja. Creen que tenemos mucho dinero, pero son muchos los gastos. Lastimosamente, el seguro no cubre un daño así porque es vandalismo”, lamentó la empresaria del transporte, Gloria Acevedo Martínez, propietaria de un autobús del servicio urbano de pasaje de la línea Choferes del Sur.


Durante la mañana, y hasta el mediodía, todavía salían algunas llamas de los vehículos y barricadas, fundamentalmente de las llantas, llenando de humaredas y polvo negro el cielo.


En el crucero de Trinidad de Viguera, agencia municipal de Oaxaca de Juárez, trabajadores de una empresa privada, resguardados por agentes de la Policía Estatal, retiraron con chorros de agua de una pipa el hollín negro que volaba por todos lados al paso de los vehículos.


En Hacienda Blanca, agentes de la división Caminos de la PF, ayudados por vecinos, removieron a mano y pala las piedras, palos y restos de las llantas quemadas, para reabrir la circulación vehicular.


Mientras que agentes de línea de la corporación –unos vestidos de civil y con armas largas–, removieron lo que quedó de las barricadas en la bifurcación de la supercarretera Cuacnopalan-Oaxaca y la Carretera Internacional Cristóbal Colón 190.
“Estuvieron cabronas las cosas”, dijo uno de ellos.


En la supercarretera Cuacnopalan-Oaxaca, también quedaron destrozados y quemados algunos tráileres y camiones de carga, así como una camioneta de Caminos y Puentes Federales (Capufe).


"¿Por qué se desquitan con la gente que trabaja?. Creen que tenemos mucho dinero, pero son muchos los gastos. Lastimosamente, el seguro no cubre un daño así porque es vandalismo”:
Gloria Acevedo Martínez, propietaria de un autobús de la línea Choferes del Sur

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.