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Nochixtlán, Huitzo y Hacienda Blanca, arden tras incursión policial en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

SAN PABLO HUITZO, OAX.- Seis personas muertas, decenas de vehículos incendiados, al menos 45 personas heridas, 21 detenidos y daños millonarios fue el saldo del intento de desalojo que ayer elementos de la Gendarmería, Policía Federal y Policía Estatal realizaron en la carretera Oaxaca -Cuacnopalan, San Pablo Huitzo y la Carretera Internacional 190.
Además, hubo enfrentamientos en el perímetro de Hacienda Blanca, Asunción Nochixtlán, Reyes Mantecón, en las cercanías de ciudad Judicial.


La embestida de las fuerzas federales inició en el entronque de Nochixtlán, donde desde hace seis días la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) e integrantes de la Coordinadora Estatal de Padres de Familia en Resistencia instalaron un bloqueo carretero afectando a miles de viajeros.


Con gases lacrimógeno y armas de fuego cerca de las 9:00 los gendarmes  horas retiraron el cierre carretero que mantenía la gremial desde el pasado 13 de junio. La batalla campal se libró en medio de palos, piedras, cohetones, bombas molotov así como bombas de gas pimienta y balas de goma, éstas ultimas empleadas por los uniformados.



 


Cerca de las 11 de la mañana la resistencia de los maestros continuaba, y comenzó a tomar más apoyo de los pobladores de Nochixtlán y de las comunidades aledañas que este domingo habían acudido al día de plaza del centro de esta comunidad perteneciente a la región Mixteca.


Los disparos de armas de fuego provenientes de los cuerpos de seguridad fueron el detonante para que más personas salieran en apoyo de los trabajadores de la educación.


Antes del medio día los heridos de ambos bandos comenzaron a caer; descalabrados y con golpes causados por los toletes se contaron rápidamente. Por explosión de un cohetón resultó herido el policía Tomás Elizalde López, además de Luis Uriel Robles López; Iván Fernández Cruz y Luis Alberto García  Mendoza quienes fueron trasladados vía area al hospital del IMSS de Oaxaca.


Asimismo, fue quemado un tráiler que transportaba pollos y tres particulares, que de acuerdo a la Secretaria de Seguridad Publica (SSP) fueron vandalizados por miembros de las organizaciones MAIZ y Codep quienes portaban armas de fuego.


Para las 13:00 horas el gobierno del Estado  confirmaba las primeras tres defunciones de la tarde, Andrés Aguilar Sanabria de 23 años de edad, profesor de Educación Indígena; el estudiante de 19 años, Jesús Cadena y el cobrador de suburban, Yalid Jiménez Santiago de 28 años, a causa de disparos de arma de fuego.



 


Sin embargo, la disidencia magisterial hasta el cierre de esta edición reportó seis personas muertas y más de 100 heridos.


Los lesionados fueron trasladados al templo de Nochixtlán, donde fueron atendidos por médicos y enfermeras afines a la lucha magisterial. En tanto en el hospital de la población se reportó que sólo atendían a los policías.


Tras casi tres horas de enfrentamiento, las fuerzas federales ordenaron el repliegue, en tanto, los maestros comenzaron a organizar nuevamente el cerco carretero.


HUITZO, SEGUNDA AFRENTA



 


Con la consigna de seguir "despejando" la supercarretera, policías federales y estatales comenzaron a retirar los bloqueos que los simpatizantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) habían instalado para evitar el paso de más uniformados a Nochixtlán, que derivó en otro enfrentamiento  con maestros en la caseta de cobro de Huitzo.


Ahí, la disputa se les salió de control a los  policías federales que en un claro indicio de desconocimiento de la orografía del estado y del reflejo de una mala planeación se adentraron en el cerro en busca de los docentes y pobladores que huyeron por esos caminos. En cuestión de minutos los docentes  llevaron a los policías a la carretera libre, en inmediaciones de Telixtlahuca, donde superaron en número a los federales.


La desesperación se apoderó rápidamente del comandante encargado de este grupo de elementos. "¿Donde están?, vengan para acá abajo, gritaba desesperado a los policías que merodeaban sobre la supercarretera.


Por radio, seguia pidiendo ayuda: " Nos están rompiendo la madre aquí en la otra desviación. Rápido, rápido... chingada madre, nos están partiendo la madre".


Luego de casi tres horas de enfrentamiento los maestros se apoderaron de un camión de Fletes y Pasajes, que incendiaron para formar una barricada, en tanto los policías se quedaron sin municiones de gas lacrimógeno.


Cuando los federales estaban a punto de ser encapsulados por los maestros, dos helicópteros hicieron presencia para, desde el aire, lanzar gas lacrimógeno y pimienta. Sólo así lograron disuadir a los manifestantes.


REFRIEGA DE POLICIAS EN LA 190



 


Tras dispersar el bloqueo en inmediaciones de Huitzo, el convoy de policías que se reagrupó en la supercarretera avanzó con rumbo al crucero de CAPUFE donde ya se reportaba un fuerte bloqueo de maestros.


Lo que por momentos pareció ser un triunfo fácil y rápido para los federales y estatales, se diluyó rápidamente  cuando los maestros, padres de familia y pobladores en general, dieron cátedra de la forma de organización para otra  vez no dar marcha atrás y hacer frente a la embestida del gobierno Federal.


Decenas de camiones, trailer, motocicletas y coches quemados distribuidos sobre la 190 desde el entronque con la supercarretera hasta el crucero de Viguera, dieron cuenta de las barricadas utilizadas como ofensiva por los manifestantes.


Ráfagas de plomo  y balas de goma por parte de los uniformados fueron la única  forma que encontraron para defenderse.


En dos ocasiones los policías tuvieron que replegarse, en una de ellas, los docentes corretearon a las fuerzas federales quienes estuvieron a punto de ser tomados como rehenes.


Para las 20:00 horas, como en el 2006, el desalojo por las fuerzas federales sólo fue motivo de la instalación de seis barricadas distribuidas por la 190, hasta llegar al puente del Mercado Zonal de Santa Rosa.


POLICIAS VANDALIZAN



 


Además de las afectaciones causadas por los manifestantes, ayer la policía estatal y federal contribuyó a vandalizar las unidades particulares que se quedaron varadas en la carretera internacional 190.


Para evitar que quedara evidencia de sus actos de barbarie los policías impidieron que se tomaran fotografías, horas antes despojaron de su teléfono celular a un fotoperiodista.


En diversas ocasiones los policías rompieron cristales y saquearon las pertenencias del interior de las unidades.


A cuatro horas del inicio de la refriega se reportaron disparos de armas de fuego por los cuerpos de seguridad que trataban se seguir avanzando por las riveras del Rio Atoyac, en inmediaciones de San Jacinto.

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