En el marco del proceso de transición de gobiernos municipales el 1 de enero de 2019, el presidente electo de Oaxaca de Juárez Oswaldo García Jarquín descartó una “cacería de brujas” y persecución contra funcionarios salientes de la administración capitalina.
Aclaró que será minucioso a la hora de revisar la situación de la administración municipal y dijo que de encontrar irregularidades, serán señaladas y canalizadas a las instancias correspondientes.
Sostuvo que la realidad de la situación financiera en la que reciba el Ayuntamiento la conocerá con exactitud el 1 de enero, una vez que asuma de manera formal la Presidencia municipal.
"Seremos minuciosos a la hora de revisar; pero debo aclarar que no vamos a ser la instancia para poder sancionar de tipo penal o administrativa".
Mencionó que a la fecha ya hubo un acercamiento con el edil saliente José Antonio Hernández Fraguas para conocer de manera general, sin detalle, la situación del municipio, pero se acordó que en breve iniciarán el proceso de entrega recepción.
El 30 de noviembre es la fecha límite para integrar la Comisión de entrega-recepción formal. "Vamos por un proceso de entrega armonioso, en forma y a tiempo para evitar cuestiones de otro tipo o señalamientos".
En declaraciones recientes, el presidente municipal José Antonio Hernández Fraguas aseguró que no dejará pasivos a la proxima administración municipal, por lo que dejará una ayuntamiento funcional.
En tanto que García Jarquín anticipó que, siguiendo la línea del presidente electo de la República, Andrés Manuel López Obrador, en el municipio de Oaxaca también habrá una reducción de estructura orgánica que se dará a conocer en su momento, para buscar ahorros y hacer más acciones de beneficio para la capital.
