Pasar al contenido principal
x

Música desde la oscuridad: Maximiliano Cruz un músico con debilidad visual que trabaja con el alma

Foto(s): Cortesía
Redacción

A los 25 años de edad se apagó la luz de sus ojos; es un eclipse eterno, es vivir en la oscuridad. Su debilidad en la vista inició desde que era pequeño; conforme el avance del tiempo, sus condiciones se han complicado, hasta llegar a la ausencia de colores e imágenes en la pupila. 


Su padre tocaba la armónica, esa fue su herencia para él. Maximiliano Cruz, acordeonista, se planta en el Andador Turístico con su instrumento. A dos manos, interpreta melodías, conocidas por la mayoría de la población; ofrece su música a cambio de una moneda. 


Comenzó con la flauta, la misma que los estudiantes de secundaria tocan en los salones y los recitales para los padres de familia y demás. No tuvo maestros, fue autodidacta, solo contra el mundo, solo contra los acordes, caminando en busca del lugar de destino, a tientas, a corazonadas. 



Personaje del Andador Turístico


Lleva 15 años de ser músico, de tocar el acordeón, que logró comprar con esfuerzos y la disciplina del ahorro. El Centro Histórico de Oaxaca de Juárez se nutre de los edificios, de la luz del día, de las estrellas en la noche, pero también de las personas, de las que transitan, migran de destino, pero también de los que permanecen ahí, estáticos.  


“Yo creo que aquí ya soy un personaje por parte del Andador Turístico“, afirma Maximiliano. A las 10 de la mañana se ve a este acordeonista caminar hacia su escenario, la acera. Conquistar a su público no es fácil y despertar en ellos el aplauso, el alimento del artista, requiere de inspiración y establecer una conexión. El sonido entra por el oído, pero despertar las emociones, en época de pandemia, resulta más complicado. 


Su recital comienza a las 10 de la mañana y termina a la una de la tarde, pero la llegada de la noche también requiere de acompañamiento; por eso regresa a su lugar de trabajo de las seis de la tarde hasta las nueve de la noche. 


Agradece el apoyo de la gente


Considera el respeto una parte importante en la vida. Asegura que se deben respetar las normas, a los inspectores municipales, las reglas que le han impuesto, pero también pide respeto para sí, para sus condiciones físicas, para el esfuerzo que realiza por tener una vida común y corriente. 


“De repente pasan y patean mi cajita, pero por lo mismo de los celulares que ya existen ahorita, y pues a lo mejor están viendo sus celulares y no están viendo dónde pisa la gente“, justifica, sin perder la fe en las personas. 



“Todo hay solución, de salir a la calle; todo hay solución porque a pesar de ser una persona con discapacidad, como yo, voy a contar en mi personalidad; gracias a Dios, a la gente, estoy aquí, tengo mi instrumento“, envía estas palabras al aire, a los oídos que quieren escuchar, a aquellos que en algún momento se han detenido a entregar una moneda, un billete, un aliento, un apoyo. 


“Gracias por el apoyo de la gente, que me dan, entonces puedo pagar mi renta y puedo vivir más o menos, no le digo que vivo muy bien… trato de venir más o menos para no dar mala imagen aquí en nuestro Centro Histórico“, como quien se acicala para llegar al trabajo, para dar lo mejor de sí, para aguantar patadas en su caja de monedas. 


La pandemia, otro factor en contra


Maximiliano Cruz también fue afectado por la pandemia. Sus ingresos se vieron reducidos a ceros; las medidas dictaminadas por parte de los tres órdenes de gobierno redujeron al mínimo la presencia de personas en las calles; mientras en las casas, cada uno, esperando su destino. 


Este músico invidente no se quedó inmóvil, publicó en redes sociales mensajes, en busca de solidaridad, de empatía, de misericordia. “La gente cuando empecé a publicar mi video y mi número telefónico, empezó a hablar, empezó a decir“. Un sector de la población lo acompañó en este trayecto complejo, oscuro, que entonces tenía un final incierto, pero que jamás termina, hasta que su música resuene en otro plano. 



“Vamos a seguir en el Andador Turístico, a alegrar a la gente“, finaliza. Las calles lo cobijan, los muros lo respetan, el viento lleva sus notas a todos los que quieren escucharlas. Su historia quedará resguardada en la memoria de la calle Macedonio Alcalá, que tanto ha visto, pero que también tanto ha callado. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.