Los Valles Centrales son una pequeña metrópoli en la que la movilidad es un tema que atañe a la mayoría, pues al ser distancias relativamente cortas las que los ciudadanos recorren para ir de su casa al trabajo, las alternativas para desplazarse son variadas: transporte público y particular.
Y es precisamente en esta última opción, el transporte particular, en el que muchos ciudadanos encuentran dificultades para hacerse de un automóvil, por lo que la motocicleta, la motoneta y la bicicleta se han convertido en opciones hasta hace poco atractivas y accesibles para el bolsillo de los oaxaqueños.
En comparación con años anteriores, en los que una motoneta se podía conseguir hasta en 13 mil pesos nueva, hoy los precios no bajan de los 16 mil, mientras que para las bicis, cuando hace años una podían comprarse hasta en 1000 pesos, ahora las más baratas cuestan justo, lo que las hace inaccesibles para muchos ciudadanos.
Al respecto, algunas personas aseguran que con el paso del tiempo todo sube de precio, el salario no alcanza y la necesidad de moverse aumenta cada día más.
“Pues en abonos, en abonos solamente porque de otra forma pues no se puede; o con enganche, pero pues no sé, unos 3 mil, 4 mil de enganche porque sí hay que hacer un sacrificio”, comentó el señor Noé respecto a cómo le haría para adquirir un vehículo, específicamente una moto, debido a los altos precios que en años recientes han alcanzado este tipo de vehículos.
“Ahora que pasó El Buen Fin, vimos que bajaron algunas (motos), una que vio mi chavo que estaba en 20 (mil), bajó a 17 creo, 18; pero no más. La verdad sí, se sale de nuestro presupuesto”, añadió sobre los costos actuales de las motocicletas en las diferentes tiendas en las que estas se venden.
Un caso similar, pero con una bicicleta, sucede con Rafael, vecino de Santa Cruz Amilpas que a diario se traslada al Centro Histórico de Oaxaca de Juárez a su centro de trabajo; recientemente, con la intensión de tener un mejor vehículo, se dio a la tarea de buscar opciones en varias tiendas para comprar una bici.
“Vi en Elektra y la más barata, una Veloci creo, está como en 3, 4 mil pesos, es de velocidades, con llantotas y amortiguador, pero para una bici está muy caro el costo; esta que tengo, hace 6, 7 años, me costó $1500 si no me equivoco, imagínate. Sí, han subido mucho, ya ahorita una así sencilla que vi en Coppel está en 2 mil pesos”, señaló.
Las bicicletas también han sufrido algunos aumentos que, a la vista de los consumidores, son excesivos debido a que sacan del alcance de su bolsillo la posibilidad de actualizar su unidad para desplazarse en la ciudad.
“La verdad yo mejor opté por darle mantenimiento a esta, por llevarla a arreglar los detalles que tenía y así la cargo, anda bien, corre bien, es de velocidades y casi cada 6 meses más o menos la estoy metiendo al taller. Su grasa en la cadena, su lubricada, sus llantas bien infladas y vámonos, hasta que truene”, mencionó entre risas.
Precios bajos, solo a veces
Las unidades de movilidad urbana son de los productos que actualmente la ciudadanía más busca; sin embargo motocicletas, motonetas, bicicletas y últimamente hasta scooters, tienen precios difíciles de pagar para un ciudadano promedio, cuyo salario oscila entre los 7 y los 9 mil pesos al mes.
A esto se suma el hecho de que las tiendas que las venden, según comentó Luis Fernando, vendedor en una cadena de departamentales, buscan obtener la mayor utilidad posible de un vehículo cuya producción no fue tan costosa; además, las tiendas ‘no negocian’ los precios más que cuando hay promociones o campañas de descuentos.
“Aquí en piso de tienda tuvimos en rebaja todas ahora en El Buen Fin; pero te cuento en especial de la Modena, negra, que originalmente cuesta 29 mil y bajó hasta 26 mil, tres mil pesos bajó; pero la técnica es: ‘si puedes venderla en su precio original, adelante’, la tienda nunca está dispuesta a negociar el precio, excepto si es Buen Fin, Venta Nocturna o campañas de ese tipo”, concluyó.


