Oaxaca de Juárez.- La pesadilla para peatones y comerciantes del Centro Histórico regresó al zócalo de la capital con el plantón magisterial; mecates tendidos en todos los sentidos, ambulantaje y basura invaden también la Alameda de León y calles aledañas.
Cocinas improvisadas surgen de cada campamento de los profesores apostados alrededor del kiosco; toallas de baño y ropa tendidas afuera de las casas de campaña decoran la escena que desde finales de 2014 había desaparecido pero que a partir del domingo volvió a la par de las protestas, bloqueos y marchas.
Boleros que tratan de defender su espacio de trabajo, meseros que se confunden con los manifestantes al tratar de promover los restaurantes; vendedores de tamales y atoles por las mañanas, de raspados y esquites por las tardes en los accesos al plantón, complican el paso del peatón.
Pocas horas pasaron después de la instalación de las casas de campañas, cuando vendedores ambulantes y cajas de ahorro volvieron a aprovechar la presencia de la Sección 22 del SNTE para instalar sus puestos en esta zona que se volvió tierra de nadie.
Son cientos de carpas las que roban protagonismo a la sombra de los árboles. Es de entre los hules, cobertores y casas de campañas de donde salen los maestros para movilizarse y otros más se quedan para hacer guardia.
En el tercer día de plantón los rostros de desvelos y el cansancio en la espalda por dormir en el suelo empiezan a reflejarse en el semblante de muchos, de quienes no tienen dinero para un hotel ni un pariente que les dé asilo y que sin importar, el sol y el bullicio de la gente tratan de dormir un poco más, pues dicen que esto va para largo.
