El huracán Matthew dejó su primera víctima mortal en Estados Unidos, cuando una mujer de 50 años murió de un paro cardiaco al no poder ser asistida a tiempo en Florida.
Los hechos ocurrieron en el condado de St. Lucie, en el centro de Florida. Los fuertes vientos impidieron que los servicios de emergencia salieran, a consecuencia de lo cual murió, declaró una portavoz de los bomberos
Por su parte, el presidente estadunidense Barack Obama, advirtió este viernes que Matthew es todavía un "huracán peligroso" y pidió a la población de los estados del país golpeados por el ciclón que sigan las instrucciones de la autoridades locales.
"Quiero enfatizarle a todo el mundo que esto es todavía realmente un huracán peligroso", subrayó Obama desde la Casa Blanca, tras reunirse con sus asesores y ser informado de la evolución de Matthew por el jefe de la Agencia Federal para la Gestión de Desastres (FEMA), Craig Fugate.
Our @Space_Station crew focused its cameras on Hurricane #Matthew from more than 250 miles above the Earth pic.twitter.com/vRSFZHnE3q
— NASA (@NASA) 7 de octubre de 2016
"Estamos todavía en la parte frontal" del ciclón, subrayó el mandatario, al agregar que aún pasarán "tres, cuatro, cinco días" hasta que pueda conocerse el "impacto último" del huracán.
El presidente hizo la advertencia después de que el avance del huracán de categoría 3 por la costa este de la región centro de Florida la pasada noche causara indirectamente la primera víctima mortal, cortes de luz, caída de árboles y desperfectos en viviendas.
Aunque la atención en Estados Unidos se centra en el impacto de Matthew en Florida, Obama tuvo palabras también para los habitantes del vecino estado de Georgia.
"Deberían prestar atención. Esto se va a mover hacia el norte. Presten atención a lo que le digan sus autoridades locales", remarcó el presidente.
Obama también mencionó el devastador paso de Matthew por Haití, donde "cientos de personas han perdido la vida", e instó a los estadunidenses a ayudar al país más pobre de América Latina tras ser golpeado una vez más por un desastre natural.
