A pesar de que en el 2020 los migrantes enviaron a Oaxaca 40 mil 606 millones de dólares en remesas, este año ninguno de los más de 2 millones de oaxaqueños que viven y trabajan en Estados Unidos podrá votar para elegir diputados locales y presidentes municipales en la entidad, informó el Doctor en Desarrollo Regional e Internacional, con enfoque en Migración, por la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), Felipe López Hernández.
Comentó que en Estados Unidos, en 2017, tramitaron su credencial para votar 25 mil ciudadanos oaxaqueños, de los cuales 4 mil 558 participaron en el proceso electoral federal del 2018 para elegir presidente de la República, senadores y diputados federales; sin embargo, en esta ocasión no podrán acudir a emitir su sufragio porque no se estableció un mecanismo para ello.
El migrante originario de la comunidad zapoteca San Lucas Quiavini, señaló que lo que sí pueden hacer es realizar una campaña para apoyar a los candidatos afines a los migrantes, “porque al fin y al cabo tenemos mucha decisión e influencia en nuestras familias, no solamente económica, sino también para pedirles por quién votar, porque hay muchos candidatos que prometen y prometen apoyar a los migrantes, pero luego se olvidan de sus promesas, y esto es importante hoy tenerlo en cuenta porque muchos van a buscar la reelección”.
Subrayó que los migrantes son parte de Oaxaca por lo que sus derechos humanos y políticos deben ser respetados, “por eso hemos presentado una propuesta para crear la figura de diputado migrante en el Congreso estatal, aunque permanece en la congeladora y no se ha podido aprobar”.
“Para mí no es justo que en el discurso oficial nos traten como héroes y demás, pero por el otro lado, no nos dan el derecho de votar y tener representación en los cargos de elección popular”.
"Vulneran derechos fundamentales"
El investigador universitario destacó que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) aprobó en días pasados que en cada circunscripción electoral federal haya candidaturas a diputados migrantes, “toda vez que los migrantes hemos sido históricamente marginados de los cargos de representación popular tanto a nivel nacional como local”.
Manifestó que los migrantes oaxaqueños van contracorriente, “pues piensan que no nos interesa la participación política, pero en tanto no tengamos los mecanismos para poder tener participación política y electoral, esto se vuelve un ciclo vicioso que vulnera derechos humanos fundamentales”.
Destacó que más de 2 millones de votos representan un número verdaderamente significativo en una elección local, como la de Oaxaca.
“Actualmente creo que 40 mil ciudadanos conforman un distrito electoral, así que con la mitad de votos de los migrantes de Oaxaca podríamos tener una representación importante en el Congreso, por eso no entendemos por qué somos invisibles para ellos. Nada más les interesa la cantidad de dólares que mandamos, pero no nuestros derechos político y electorales”.
Remesas para proyectos sociales
Dijo que en los procesos electorales intermedios, como los que se llevan hoy a cabo en Oaxaca, se elige a presidentes municipales y diputados locales, que son órganos de gobierno con los que los ciudadanos mantienen una relación directa, ya que incluso muchos de los recursos que aportan los migrantes van para la realización de obra pública en las comunidades oaxaqueña.
“Aquí mucha gente manda dinero en una remesa colectiva, diferente de la individual, para proyectos sociales; por ejemplo, yo doy mi tequio, aporto mis cuotas, soy comunero en mi comunidad; el estar en Estados Unidos no me desliga de la responsabilidad social con mi comunidad, por eso es necesario reformar la legislación electoral, para que los migrantes podamos votar en los procesos de elección de autoridades municipales y diputados locales; ya que la falta de normatividad nos excluye de la toma de decisiones en nuestros propios pueblos y el bienestar de nuestras propias familias que se quedan aquí”.
40,606 mdd en remesas en 2020 para Oaxaca
"Nada más les interesa la cantidad de dólares que mandamos, pero no nuestros derechos político y electorales”.
Felipe López Hernández
Doctor en Desarrollo Regional e Internacional de la UCLA
