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Madre durante la pandemia: una experiencia difícil entre el miedo y los riesgos por la COVID-19

Foto(s): Cortesía
Ana Lilia Pacheco

Cuando Gabriela fue madre por primera vez, su familia y amigos estuvieron a su lado cuidando su embarazo; no obstante, esto no ocurrió con el segundo, pues debido al distanciamiento social para evitar contagios por la COVID-19, tuvo que estar completamente aislada.


Además de no ver a sus seres queridos, Gabriela Cruz Bernal tuvo que enfrentarse a un estrés constante de pertenecer al grupo de personas vulnerables al virus debido a su condición, que incluso la llevó a tener amenazas de aborto los primeros meses de embarazo.



 


“El embarazo fue difícil, pues había escuchado que bebés se habían contagiado en hospitales o que a las embarazadas se les complicaba por lo mismo de su situación; por eso vivía con el miedo de salir y decidí encerrarme en mi casa”, comparte.


Además de las amenazas, la madre comparte que su parto estaba programado para el 10 de octubre, pero se adelantó una semana, por lo que el pasado 29 de septiembre de 2020 nació Alexa Valeria, quien necesitó utilizar oxígeno durante medio día para fortalecer sus pulmones y no estar vulnerable al virus.


“Con el primero fue diferente porque salía a caminar, iba a donde quisiera, mi familia venía, me tocaba la panza; nada fue estresante”, afirma.



 


Una gran inversión


Gabriela comparte que debido al temor de que ella se contagiara y pasara algo malo con su bebé, decidió acudir a revisiones médicas con un especialista particular para evitar el contacto con más personas.


Esto mismo ocurrió para el parto, pues aunque no recurrió a una partera y hacerlo en su casa como han decidido varias madres durante la contingencia sanitaria, sí acudió a un hospital privado donde sólo estuvieron ella y su esposo.


Agrega que en total pagó más de 70 mil pesos entre estudios, citas, parto y estancia en el hospital, pero los resultados fueron buenos, pues durante el embarazo y parto tuvo una buena atención y ninguno se contagió.


“Muchas veces los médicos me dijeron que no expusiera a estar con más personas porque iba a ser muy difícil que algún especialista me atendiera si me hubiera contagiado; por eso decidimos optar por el servicio médico privado”, asegura.



 


Afectación en salud mental


Gabriela comparte que su ginecóloga siempre le advirtió en cada consulta que era vulnerable a contagiarse por el virus y a tener síntomas graves debido a su embarazo, por lo que siempre le recomendó estar aislada de todos.


“Con mi primer embarazo veía a mi familia, a mis primos, pues somos una familia unida, pero en esta ocasión sólo éramos mi esposo, mi hijo y yo en la casa, pues no queríamos arriesgarnos”, afirma.


Agrega que sólo se comunicaba con sus familiares a través de mensajes o videollamadas para evitar el contacto, lo cual afectó su estado emocional, que mezclado con los cambios hormonales, provocaron en ella cansancio, tristeza, estrés y desesperación.


“Muchas veces la sociedad te pide que seas fuerte, pero es muy difícil, yo sentía que había un caos en mi cabeza”, recuerda.


Incluso, comparte que meses después de que naciera su hija, sus abuelos se contagiaron por el virus al grado de utilizar oxígeno, lo cual provocó en ella tener estrés postparto debido a la preocupación.


“No podía dormir, no comía, lloraba mucho, me salió alergia, y como estaba amamantando, eso me debilitaba más, además de que también mi nena lloraba mucho; fueron meses difíciles”, detalla.


Además del embarazo, Gabriela ha tenido que continuar trabajando, ser ama de casa y maestra de su hijo, quien la ha acompañado en el encierro, lo cual también le ha afectado.


“Hay veces que mi chaparro ve llorar a su hermana y él comienza a hacerlo, dice que ya quiere ver a sus amigos, que ya quiere salir, está muy estresado, también para él ha sido muy difícil el encierro”, expuso.


La madre comparte que han pasado más de un año encerrados y ya se les hizo costumbre no salir, además de que están conscientes que la pandemia y los contagios aún no terminan, por lo que continuarán con esas medidas.


 


70


mil pesos fue el costo de un parto y chequeos previos en hospitales privados


3


meses de embarazo tenía Gabriela cuando tuvo amenaza de aborto


1


semana antes de lo que estaba programada, nació Alexa


 


Síntomas que tuvo Gabriela durante su embarazo:


Estrés 
Tristeza
Enojo


 


Síntomas posteriores al embarazo:


Estrés postparto
Llanto
Pérdida de apetito
Insomnio

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