Pasar al contenido principal
x

Los desaciertos de la SEP

Foto(s): Cortesía
Redacción

Hace unos días, la Secretaría de Educación Pública (SEP) emitió una convocatoria de alcance nacional en la que llama a todas aquellas personas que estén relacionadas con la creatividad y el desarrollo de las artes, para el proceso de edición de los nuevos Libros de Texto Gratuitos (LTG) de Educación Primaria, que están próximos a desarrollo y los cuales se distribuirán en las escuelas.


Dicha convocatoria ha sido repudiada por diversos colectivos de artistas y artesanos, debido a que de acuerdo con los estatutos de la convocatoria, la dependencia federal precariza el trabajo de los creadores, pues con un diploma de participación con valor curricular, un libro impreso y mención de su trabajo, pretende remunerar todo el esfuerzo que conlleva el seguir al pie de la letra su larga convocatoria.


Es un secreto a voces que el trabajo artístico en México es altamente apreciado, pero muy mal remunerado; esta convocatoria es una muestra sublime de ello, pues la SEP hace un llamado para que quienes participen desperdicien tiempo entre papeleo y burocracia digital, para regalar/donar su trabajo creativo, mientras les ofrece a cambio de todo su esfuerzo, un lindo papel de agradecimiento que de ninguna manera sirve para hacer frente a la realidad de pagar las cuentas de la vida de cualquier persona; ah, pero eso así, la SEP espera que todavía existan creadores dispuestos a regalar su trabajo con tal de tener un espacio en el cual mostrarse, denigrando la labor de aquellos que se dedican a la creación artística y labor de diseño.


La convocatoria de la SEP es una muestra más del desconocimiento total que tienen los encargados de llevar las políticas públicas culturales de la nación, pues esperan (patéticamente) que los creadores regalen su trabajo por una simple mención, reduciendo todo su trabajo a lo inexistente, sin pago ni derechos, pues para los funcionarios de las instituciones, los artistas y trabajadores del diseño hacen cualquier trabajo solamente por la mención y la participación, menospreciando todo el esfuerzo familiar y mental para poder desarrollar todo el trabajo y proceso creativo, sin tomar en cuenta el costo de los materiales y los procesos de digitalización del trabajo.


Me tocó una experiencia personal laboral que todavía recuerdo y que me ayudó a entender esta terrible situación; al desarrollar un festival estatal me solicitaron encontrar diversas bandas de varios géneros que estuvieran dispuestas a presentarse sin ningún  tipo de contrato, sino solamente por gusto durante la semana que duraba el evento; particularmente me sentí muy incómodo con lo que me solicitaban, pues querían que fuera a pedirle a la gente que regalara su trabajo, pero al final, siempre un par de horas antes del evento encontrábamos una banda que cerrara la noche y a la cual nosotros estábamos exentos de pago, pero ellos tenían derecho a botear durante todo el tiempo que durara su música; personalmente me pareció un trato justo, lamentablemente hubo gente a quien le disgustó y el asunto terminó en policía. Al patrocinador mayor le disgustó que alguien más estuviera lucrando en su evento.


Lo curioso es que si hubieran lanzado la convocatoria a nivel internacional, capaz hubiera salido beneficiada una empresa creada específicamente para fallar en la entrega, cobrando primero, sin seguro, defraudando a la Patria y dejando a la niñez sin libros.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.