Conscientes de que el embarazo adolescente, producto de uniones tempranas, violencia sexual o falta de información, es una de las principales problemáticas que viven las y los jóvenes actualmente, Maribel y Mónica, originarias de Santa Ana Tlapacoya y Tlaxiaco, respectivamente, decidieron idear un método divertido para difundir los derechos sexuales y reproductivos.
“Para las y los jóvenes es un poco tedioso leer la información, así que pensamos en una manera en que pudieran obtenerla de manera lúdica, poner en juego sus experiencias y vida personal”, explica Maribel Pérez, quien tuvo que desafiar las costumbres que impiden a las mujeres de su comunidad llegar a concretar un proyecto de vida.
Como a la mayoría de las adolescentes de su comunidad, al terminar la secundaria fue destinada a las labores del hogar, a la espera del matrimonio. Pero en la mente de Maribel había otros sueños y decidió ir en su búsqueda hasta lograrlos. Actualmente es psicóloga, egresada del Diplomado de Embarazo Adolescentes y Coordinadora de ferias comunitarias del Grupo de Estudios Sobre la Mujer (GesMujer) Rosario Castellanos.
“El matrimonio forzado y a temprana edad es un problema que se sigue presentando en las comunidades. Por costumbre o por cultura, las personas creen que a una cierta edad, como dicen allá, ya estás buena para el matrimonio y te casan. Eso interrumpe tu plan de vida. Algo muy importante que hemos aprendido, es que siempre que tengan un plan de vida, vas a ir por él. Eso es lo que buscamos enseñarles”, expone.
El juego como aprendizaje
La joven, de 28 años, consideró que a través de los juegos de mesa, como serpientes y escaleras, dominó, memorama, twisster y jenga, el público objetivo se vería atraído para aprender.
El diseño se hizo con distintos temas, llevando como eje la prevención del embarazo adolescente; con ello se abordó la violencia de género, violencia en el noviazgo, derechos sexuales y reproductivos, causas, consecuencias y riesgos en el embarazo adolescente.
La idea de hacerlo de esta manera, abunda Mónica Santiago Peña, voluntaria del Ges Mujer, fue eliminar el aburrimiento al tema mediante el juego y contribuir a que a partir del conocimiento disminuyan las cifras de embarazos tempranos, por ser ésta una problemática que impacta principalmente a las mujeres, pues son a quienes se les responsabiliza de toda la carga que implica.
Mónica es egresada en Educación Intercultural Comunitaria. En ella, el obstáculo fue la situación económica; sin embargo, logró concretar su meta.
Educación sexual, tema tabú en las escuelas
El “Análisis sobre Educación Sexual Integral, conocimiento y actitudes en sexualidad en adolescentes escolarizados”, dado a conocer en el 2015, señala que el nivel de información en temas sobre sexualidad, derechos sexuales y reproductivos y equidad de género varía, de acuerdo con el nivel de educación y también si la educación es pública o privada.
Menos del 3 por ciento de quienes fueron encuestados recibieron todos los contenidos sobre salud sexual y reproductiva durante la primaria; en secundaria, el 20 por ciento recibió todos los contenidos, y en la educación media superior, apenas el 9 por ciento lo hizo.
En la secundaria, los temas más frecuentemente expuestos por el personal docente son los relacionados con salud sexual y reproductiva. Los tres temas impartidos con mayor frecuencia son el uso de condón, cómo protegerse para prevenir un embarazo, y cómo protegerse para prevenir el VIH.
Los temas menos abordados son las relaciones sexuales, el placer y cómo vencer barreras para conseguir condones u otros métodos anticonceptivos.
¿Y si mejor lo hablamos?...
La utilización de los métodos lúdicos fueron diseñados para la campaña ¿Y si mejor lo hablamos?... para ejercer mi sexualidad me informo y decido, que realiza el GESMujer en conjunto con el programa proequidad, mediante el cual se desarrollan talleres en primarias, secundarias y bachilleratos
“Sigue habiendo mucha deficiencia sobre la educación sexual en las escuelas; eso nos permite que a través de los juegos podamos reforzar conocimientos que brindamos en los talleres, o una manera de entrarle sin que sea un modelo de educación cuadrado”, menciona Azalea Cervantes, del Grupo de Estudios Sobre la Mujer Rosario Castellanos.
