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Jalapa, cuando el templo emerge

Foto(s): Cortesía
Redacción

SANTA MARÍA JALAPA DEL MARQUÉS, Oaxaca.- El sol se hunde entre los cerros que refugian Jalapa del Marqués. Una lancha surca la presa Presidente Benito Juárez. A medida que avanza, se visualiza la cúpula del imponente templo dominico que desde hace 56 años quedó sumergido en la presa construida en Jalapa del Marqués.


Una tercera parte de la construcción del templo ha emergido . El vaso que forman los ríos Tehuantepec y Tequisistlán alcanzó uno de sus niveles más bajos registrados después del 2008 cuando el templo quedó completamente expuesto. La sequía es extrema.
Como en toda la región Istmeña, el calor sofoca. Al caer la tarde el viento sopla ligeramente fresco. Las aves claman por lluvia. Y en la inmensidad de la presa, el motor del bote zanja fugazmente el agua.
Don Miguel Olivera, pescador, carpintero “7 oficios, 14 necesidades” como él mismo se denomina, da ruta a la embarcación. Para los pobladores ha sido un año difícil, las cosechas no fueron del todo productivas por la falta de lluvias; sin embargo, han encontrado en la sequía una oportunidad de sobrevivencia a partir del atractivo turístico que resulta navegar hacia el templo hundido.
“No nos alegramos de que el templo poco a poco haya emergido, más bien estamos preocupados porque eso es signo de sequía, sin embargo le hemos dado la vuelta para poder sobrevivir a partir del atractivo turístico que representa”, explica el pescador.
La orilla de la presa se convirtió en una pequeña playa en donde un grupo de pobladores instalaron comedores provisionales. Sobre un margen de doscientos metros fueron levantadas casetas de lámina, carrizo y palma. Bajo enramadas se instalaron hamacas y cocinas improvisadas en donde preparan mojarras y cocteles de mariscos.
Entre el campamento colocaron una piedra conocida como la Piedra del amor la cual lleva grabado el sagrado corazón de Jesús.
Encallados a la orilla, al menos 20 embarcaciones esperan por turistas. Algunos de éstos nadan o juguetean entre la arena, otros se mecen plácidamente en las hamacas o comen mientras escuchan música popular.
Atraídos por lo que para los lugareños es signo de desgracia, el turismo acaparó la zona. Los viajes para admirar el templo se multiplicaron al igual que la pesca de mojarra tilapia.


Visita al templo
La embarcación se detiene frente al templo dominico. Las olas generadas por el bote chocan en las paredes levantadas en el siglo XVI en la provincia zapoteca.
Entre el ventanal que corona la estructura se pasea el agua a capricho de la tarde calurosa.
Miguel explica que las puertas de la presa Benito Juárez se cerraron el 5 de mayo de 1961. "Comentan los señores grandes que la temporada de lluvia no fue muy abundante pero llegada la fiesta de Todos Santos hubo lluvia, agua y más agua que hicieron que ese mismo año se llenara la presa. Desde entonces ha estado alimentando a nuestra población con mojarras", expresa.
El embalse ubicado en Jalapa del Marqués fue construido hace 55 años, durante la gestión del presidente Adolfo López Mateos (1956-1961) con la finalidad de dotar de agua a los municipios ubicados en la zona del Istmo y aprovechando el potencial de los ríos de Tehuantepec y Tequisistlán.
Distrito de riego
Fue en 1962 cuando se creó el Distrito de Riego número 019 por decreto presidencial publicado en el Diario Oficial el 21 de noviembre de 1962.
Con esta acción el viejo pueblo de Santa María Jalapa del Marqués quedó sepultado por el vaso de agua. La nueva población fue fundada a orillas de la carretera federal Cristóbal Colón.
“Nuestros viejos dicen que cambiamos el paraíso por el desierto”, señala Miguel.
El Jalapa Viejo era un pueblo agricultor dado la abundancia de agua que proporcionaban los ríos.
"El general Charis (Helidoro Cháris) solicitó al gobierno de (Adolfo) Ruiz Cortínez que se construyera una presa para ayudar a la gente que habita en la parte baja del Istmo, como son Tehuantepec, Mixtequilla, parte de Comitancillo y otros cinco pueblos más. Todos cosechaban con la temporada de lluvia, pero si ésta no era buena, no había suficiente alimento. De esa manera sacrifican a Jalapa para dar agua a ocho pueblos", recuerda.
Además de los recuerdos, el templo dominico construido a la Asunción de María, cuya construcción data de entre 1550 a 1600, es la único que queda del Jalapa Viejo.
Actualmente la presa se encuentra al 40 por ciento de sus 947 hectómetros cúbicos de agua que tiene de capacidad.
Su estructura, a pesar del paso del tiempo y de la sumersión, se mantiene firme al golpeteo del agua verde esmeralda.
La noche cae sobre la presa. El viento refresca y el bote se aleja lentamente del templo que, a esa hora, es iluminado por la luna.
Camino hacia la orilla, Miguel recuerda que en el 2008, el templo dominico  quedó descubierto completamente debido a la sequía que azotó la región. En aquel año los pobladores ingresaron en procesión de carretas hasta llegar al templo y celebrar una misa en recuerdo a sus orígenes. Las cosechas se perdieron totalmente.
“Por eso nosotros sabemos que cuando emerge la construcción, al Istmo le llegan malos tiempos”, señala.
Durante la primera quincena de marzo, la sequía desde moderada hasta extrema aumentó ligeramente alcanzando el 6.2 por ciento del territorio nacional con los incrementos más importantes en Baja California, Sonora, Veracruz, San Luis Potosí y Oaxaca.
En lo que se refiere a la sequía extrema, se expandió un 0.2 por ciento a nivel nacional, principalmente en Oaxaca, al pasar de 16 municipios en esta condición a 22.


Calor: cielo o infierno
1600 año de construcción del templo dominico
1961 apertura de la presa
55 años ha estado sumergido el templo por el embalse
40% la capacidad de la presa Benito Juárez
2008, fecha de la más reciente sequía


“Nuestros viejos dicen que cambiamos el paraíso por el desierto”: Miguel, lugareño de Jalapa del Marqués
“Por eso nosotros sabemos que cuando emerge el templo, al Istmo le llegan malos tiempos”, Lugareños


La presa Presidente Benito Juárez, ubicada en Jalapa del Marqués, tiene una capacidad para 947 hectómetros cúbicos de agua y fue inaugurada en 1961. Su uso primordial es riego agrícola para 15 municipios ubicados en el Istmo de Tehuantepec.


El nivel de la presa ha llegado a uno de sus niveles más bajos desde 2008 cuando quedó casi vacía como resultado de la sequía que azotó a la región. Actualmente se encuentra a 40 por ciento de su capacidad.


 

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