Las fiestas decembrinas han terminado; sin embargo, las deudas y pagos apenas comienzan. De acuerdo con Berenice Hernández, madre de familia, el regreso a clases será el momento en el que verá si empeña alguna prenda o le alcanza con lo que cuenta.
“Ahorita los niños aún no van a la escuela, pero ya que comiencen a ir y no nos recuperamos en la próxima quincena, yo creo que sí vamos a tener que recurrir al empeño. Si no, ¿de dónde vamos a sacar para el gasto de los niños?”, cuestiona.
Doña Berenice comparte que en otros años han comenzado el año sin deudas y con un dinero ahorrado; sin embargo, a finales de 2019 tuvieron un percance, por lo que iniciaron “muy apretados”.
Aumento de precios
Berenice Hernández relata que junto con su familia acostumbran hacer cena de Nochebuena; sin embargo, detalla que este año, a pesar de haber invertido la misma cantidad de dinero que el pasado, la comida fue menor.
Algunas familias consideran que los intercambios son gastos innecesarios. FOTO: Emilio Morales
“Hace un año preparamos un pescado empapelado para cada uno de los nueve que vivimos en la casa; éste tuvimos que hacer un platillo que alcanzara para todos”, lamenta.
Agrega que incluso no preparó el tradicional ponche, porque el precio de los ingredientes incrementó.
“Todo estuvo caro en estas temporadas. ¡Hasta para hacer un simple ponche! Una bolsita de 6 manzanitas a 20 pesos y antes por 10, te cobraban 15. Lo mismo ocurrió con la caña, las bolsitas que siempre están a 10 pesos, ahora las vendieron en 25”, reclama.
Doña Berenice afirma que coincidió con familiares y amistades, quienes incluso mencionaron que mejor tuvieron que preparar café porque resultaba más barato.
Algunas familias oaxaqueñas han decidido terminar con las tradiciones para no endeudarse. FOTO: Emilio Morales
“El dinero ya no abunda. Las cosas cada día aumentan de precio y el salario continúa siendo el mínimo. Dicen que van a aumentar la tarifa del transporte y en un día se puede gastar hasta un salario en puro pasaje”, resalta.
Se quedaron sin Reyes
La madre de familia lamenta que debido a los imprevistos que tuvo a fin de año, no pudo darle a sus dos hijos un regalo como ha acostumbrado.
“A lo mejor no es una gran cosa la que les traen a los niños, pero siempre les damos algo. Este año como sí estuvo apretado, no se les regaló nada”.
Resalta que a pesar de que se habían administrado en cuanto a pagos y compras, tuvo que gastar en médicos para los niños, quienes se enfermaron de manera regular en los últimos meses del año.
Doña Berenice afirma que el precio de los productos subió durante 2019. FOTO: Emilio Morales
“Lo bueno que sólo se enfermaron los niños, porque si se enferma un adulto, ya no puede ir a trabajar y es el que trae la comida a la casa”, analiza.
Prefieren no hacer cena
Por otro lado, hay familias que consideran las cenas de fin de año como un “gasto innecesario”, como lo comenta Sofía Cruz, quien relata que su familia prefiere no hacer cena ni de Navidad ni Año Nuevo.
“Mi familia y yo preferimos no gastar en cenas. No le invertimos ni nada. Hace años teníamos la tradición de hacer intercambio, pero lo suspendimos para no llenarnos de cosas ni gastar en regalos caros”, relata.
Por su parte, Diana Mota afirma que en su casa no preparan cena; sin embargo, en algunas ocasiones otros familiares la invitan, por lo que lleva algún platillo que le solicitan.
“Casi siempre invierto en el platillo lo mismo que en un día cualquiera, así que ya no gasto de más ni me salgo de mi presupuesto”, resalta.
Para no tener que padecer en la cuesta de enero, Juan Velásquez, quien es padre de familia, recomienda que las personas no deben gastar antes de que lleguen los aguinaldos y que compren sólo lo necesario, porque “quizá al principio es un gusto, pero más adelante tiene grandes consecuencias como no poder pagar o quedarse sin dinero”.
