Al estilo Ciudad de México, personas en situación de calle o integrantes del llamado “escuadrón de la muerte”, están haciendo su "agosto" en la calle de Armenta y López, solicitan a los automovilistas una "cuota" para cuidar su vehículo, estacionado en ambas laterales de la calle.
De no dejar la remuneración, la advertencia va de por medio, “nadie se hace responsable de los que pueda pasarle a su vehículo”.
Ahí le encargo mi “apartado”
Pese a que las calles de la ciudad son públicas y según el Bando de Policía no se puede realizar el “apartado” de espacios para estacionamiento, ciudadanos solicitan apartar un lugar a los "franeleros" a cambio de unos pesos.
Durante un recorrido realizado por NOTICIAS Voz e Imagen, se constató la presencia de estas personas quienes aprovechan la presencia de maestros de la Sección 22 para obtener recursos.
Diez pesos
Son las 11:30 de la mañana, dos hombres de aspecto desaliñado, con la ropa sucia y raída, empiezan a tomar su lugar en la calle de Armenta y López; uno de ellos ocupa la calle que va del teatro Macedonio Alcalá hasta llegar a la intersección con Hidalgo y el otro de esa calle al plantón que se encuentra frente a las oficinas de la la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Ambos esperan a sus “clientes”, son automovilistas que buscan un espacio en ambos lados de la vía; a lo lejos observan que un lugar va a desocuparse, inmediatamente corren y le echan “aguas” al conductor.
Se va el automovilista y se colocan ellos en medio apartando el lugar para otro coche, llega un conductor y le ofrecen la zona “pásele está disponible”, lo guían para estacionarse y posteriormente solicitan dinero.
“Lo que guste dejar, acá se lo cuidamos; no se preocupe madre, acá le echamos un ojo, está bien cuidado; ahí para un taco deme”. En el peor de los casos y cuando la persona está más urgida de dinero, le solicita al conductor 5 o 10 pesos; es la cuota.
Conductores molestos
Fernando conductor de un Ibiza negro, molesto le da diez pesos al “franelero”, al abordarlo y cuestionar su opinión sobre esta persona, lamenta que la autoridad no haga nada.
Asegura que es lamentable que las calles estén siendo tomadas por personas en estado etílico que sólo buscan beneficiarse de los espacios públicos.
“De por si no hay muchos lugares dónde estacionarse y ellos vienen y quieren venderlos al mejor postor, no se me hace justo, no estamos en la Ciudad de México”.
Por el contrario, hay quienes aprovechan la situación, NOTICIAS Voz e Imagen constató el momento en que una persona se acercó al indigente y le solicitó un espacio “apartado”.
“Cuando se desocupe me lo apartas y nos ponemos a mano”, fueron las palabras de aquella mujer, quien no tuvo que esperar mucho para que ocupara un lugar luego de estar estacionada en doble fila.
Territorio 22
El encargado de un negocio, quien omitió su nombre, mencionó que ninguna autoridad pasa por Armenta y López desde Independencia hasta Colón, pues le pertenece ahora a la Sección 22 y “sus protegidos”.
Asegura que a pesar de que los automovilistas ocupan las dos laterales de la calle, hay quienes se estacionan en doble fila y esperan la oportunidad de estacionarse en los lugares que ya controlan los “franeleros”.
Por el momento son dos las personas que se han apropiado de dos cuadras de esta calle aledaña al zócalo de la ciudad, las dos con un probable problema de alcoholismo, a quienes las personas prefieren pagarles por el lugar a ser presas de la violencia que pudieran ejercer en su persona o automóvil; o por que la hora de estacionamiento está cada vez más cara.
