|SANTA ANA DEL VALLE, Oax.- Es la danza que ejemplifica los pasajes de la conquista de los españoles a los aztecas. Se trata de la pieza de baile ejecutada por hombres que en su cabeza cargan pesados penachos de plumas y espejos que, en su conjunto, pesan más de seis kilos. En Santa Ana del Valle, este baile es su símbolo y su identidad.
Ejecutada por adultos, jóvenes o niños, todos por igual forman parte de la tradición de ejecutar grandes saltos, que al compás de los acordes de la banda de música, hacen la diferencia entre un pueblo y otro.
El tributo
En el marco del 160 aniversario de la adopción de esta danza como propia de Santa Ana del Valle, un grupo de niños, hijos de migrantes, viajó desde los Ángeles California para ofrecer su baile a la tierra que vio nacer a sus padres; con ello honran también a su patrona Santa Ana.
Muchos de los niños que bailaron como grandes danzantes de la pluma, hablan perfectamente el inglés y el español y por primera ocasión visitan Oaxaca. El conocimiento de la danza lo obtuvieron de sus papás y de la comunidad migrante de Santa Ana del Valle que se encuentra viviendo en el extranjero.
Penachos "importados"
El amor y la preocupación para quienes en busca de una vida mejor tuvieron que migrar a los Estados Unidos, incluso, originó que artesanos migrantes aprendieran el oficio de elaborar penachos para los danzantes.
Enrique Martínez Hernández, es el instructor del grupo de niños Guyaa dixza, y destaca que su presencia en Santa Ana obedece a una manda de tres años, que se realiza ante su santa patrona y las autoridades municipales. Este es el último año y vienen a dar gracias a la virgen por las bondades otorgadas para los pequeños danzantes de la pluma.
La casa del abuelo
La algarabía por la fiesta de los bailarines de la pluma abarca no sólo a quienes participan en esta demostración de la conquista, sino también a los familiares de los que personifican a los actores centrales del baile.
En la casa del abuelo de Moctezuma, el señor Francisco Gutiérrez, se ofreció una mayordomía para los danzantes, para la banda de música del pueblo y los visitantes que llegaran a ser participes de la fiesta.
Atole de espuma, chocolate, pan de yema, mole de gallina, tortillas “bajaditas del comal” y agua, desfilaron por las mesas dispuestas en el patio de su vivienda, donde los comensales disfrutaron de todo lo que apetecieran.
La historia
Fue en 1856 cuando por primera vez la Danza de la pluma llegó a Santa Ana del Valle, traída de San Raymundo Jalpan, donde el músico Guillermo Valeriano la vio y la adoptó como un símbolo característico de la comunidad, esta fue ganando adeptos con el paso del tiempo.
Al transcurri de los años, el fenómeno de la migración causó estragos en la Danza de la Pluma, pues por dos años, en 1980 y 1981 no hubo agrupación de danzantes debido a la falta de hombres en la comunidad, pues la mayoría se trasladaba a los Estados Unidos a trabajar.
El baile
Entre redobles de tambor y el sonido autóctono de las sonajas de hojalata, comienza un baile en el que los danzantes ejecutan impresionantes giros, palancas, hincadas, piquetes, “escobeteadas” y saltos. El salto de los danzantes es complicado, ya que se ejecuta un giro de medio cuerpo en el aire, para finalmente caer en una sola rodilla y al mismo tiempo en preparación para el siguiente paso, con movimientos cósmicos del solsticio y equinoccio; formando grupos de 4 danzantes que representan las estaciones del año y los cuatro puntos cardinales.
La Danza de la pluma no sólo es característica de este municipio perteneciente al distrito de Tlacolula, también se baila en la Villa de Zaachila, San Raymundo Jalpan, Teotitlán del Valle, San Jerónimo Tlacochahuaya y Cuilapam de Guerrero, este sitio, reconocido como la cuna de este baile.
La diferencia entre una comunidad a otra para ejecutar la Danza de la pluma radica en el número de integrantes, mientras que en las demás agrupaciones sólo se utilizan a 17 bailarines, en Santa Anna se cuenta con 18 danzantes, “hay dos Moctezuma”.
El integrante del comité organizador de los festejos por el 160 aniversario, Primo Aquino Cruz explica que en la Danza de la Pluma se presentan dos bandos contendientes: uno, el de los españoles, con Cortés a la cabeza acompañado por la Malinche; otro, el de los Mexicas, acaudillados por Moctezuma, acompañado de la Cihuapilli.
Los pasajes de la conquista son el suntuoso recibimiento de Moctezuma a Cortés, la labor de la traducción de la Malinche, las batallas y enfrentamientos de ambos ejércitos, el auxilio que Moctezuma pide a los cuatro puntos cardinales, la muerte de Moctezuma y la fusión de dos culturas, interpretada con el baile de la Malinche y la Cihuapilli.
Explica que la representación total de la danza de la pluma llega a extenderse hasta tres días, con descansos de 30 minutos entre un son y otro; en las fiestas patronales se presenta en el día principal como ritual de la festividad.
Respecto a los sones, entre la infinidad que se escuchan en la representación de la danza, se advierten ritmos europeos como el vals. Sin embargo predominan los sones llamados: el espacio, cuadrillas y la cruz así como himnos marchas y sones.
