Danae y Betsy tienen 8 años; a su corta edad, saben que en su vida siempre debe haber un Plan de Emergencia Familiar al cual recurrir en caso de siniestros; no tienen opción, ya que en Oaxaca, a partir de ahora, es imprescindible construir una nueva cultura de Protección Civil.
La indiferencia o incredulidad de la población respecto a la posibilidad de enfrentar una emergencia, o simplemente el pasar mucho tiempo de vida en una zona, impide de pronto que se perciban las condiciones de peligro que existen alrededor y que no se prepare correctamente para enfrentar desastres naturales.
Es importante que en casa se ubiquen las zonas que sirvan para el "Triángulo de Vida"
Al margen de la incapacidad que puedan demostrar las instituciones públicas dedicadas al tema, lo cierto es que, después de los estragos que ha provocado la naturaleza, una lección es muy clara: la población debe construir una nueva forma de vida, en la que un plan de protección y emergencia familiar es obligado.
Importante, participar en simulacros
Los eventos naturales que afectaron a Oaxaca en las últimas semanas, cambiaron la dinámica de vida en la familia de Danae y Betzy; lo que antes sólo veían en la televisión como noticias de otras partes del mundo, hoy lo vivieron en carne propia.
Como en el caso de ellas, la población oaxaqueña debe poner mayor atención a las advertencias de Protección Civil y a participar en simulacros, así como a conocer puntualmente los pasos a seguir en caso de un desastre.
Ellas pertenecen a una comunidad Scout, donde parte de la formación les enseña a bastarse por sí mismos para su sobrevivencia; ahí aprendieron lo importante que es contar con un Plan de Emergencia Familiar; como las niñas, en Oaxaca cada familia debe contar con uno.
El Plan de Emergencia Familiar
Este programa debe considerar el reconocimiento a las condiciones de la comunidad en que vive, así como la ubicación de la casa y sus características; es decir, tipo de construcción, estado de mantenimiento, almacenamiento de residuos peligrosos, distribución de salidas y pasillos, ubicación y estado del mobiliario.
De igual manera, se debe tener muy claro si la casa que habita se ubica cerca de afluentes, edificios y/o árboles peligrosos; si es parte de una comunidad que tiene riesgos como tendido eléctrico, laderas, fábricas, entre otras; así como si dentro o cerca de ella se encuentran instituciones o recursos que puedan ser de ayuda.
Es importante que se analice si existen amenazas en la comunidad y cuáles son estas, dónde se ubican, qué tan cercanas están al lugar que se habita, qué espacios públicos seguros existen para considerarse como puntos de reunión familiar y organizaciones de apoyo en caso de emergencia; rutas de acceso y salidas de la zona que habiten y las alternativas.
Identifique amenazas en casa, muebles y espacios que requieren rehabilitación, fugas de agua o gas, lugares seguros dentro de la vivienda, salidas de emergencia; si es necesario, reubique muebles para dejar libres las salidas, condiciones de escalones, en caso de tenerlos.
Los 10 puntos que debes considerar en un Sismo
1. Ubícate en las zonas de menor riesgo y de preferencia en el triángulo de la vida.
2. Observa las señalizaciones, identifica la rutas de evacuación y puntos de reunión.
3. Ten a la mano el maletín con tus documentos importantes, botiquín de primeros auxilios, radio con pilas, linterna, provisiones, teléfonos de emergencia y Plan Familiar de Protección Civil.
4. Si estás en tu lugar de trabajo, sigue las indicaciones del área de Protección Civil.
5. Una vez perceptible el movimiento telúrico, no intentes evacuar el inmueble, no utilices los elevadores ni las escaleras.
6. En el caso de encontrarte en la calle, aléjate de los edificios, ventanas, cables, postes y bardas.
7. Si vas en transporte público o a bordo de un vehículo, pide que se detenga y camina hacia un lugar abierto.
8. Mantente informado, escucha las indicaciones de las autoridades.
9. Una vez terminado el temblor, verifica el estado de las instalaciones de tu casa, oficina y/o escuela y no enciendas cerillos después del sismo, ya que podría existir una fuga de gas.
10. Si detectas daños estructurales en tu inmueble, desocúpalo y repórtalo a la Unidad de Protección Civil de tu comunidad.
Organícelo en familia
En esta importante actividad debe participar toda la familia: infórmense, organícense y prepárense, determinen cómo actuar dependiendo de la hora en que se registre un siniestro.
Estructure acciones de prevención, haga el esfuerzo de dar mantenimiento a su casa habitación, recuerde que es la vida la que está en riesgo; este plan debe ser útil también para mejorar las condiciones de seguridad y resistencia de la vivienda. Consulte a un especialista si es necesario, para que dictamine las condiciones de su vivienda.
Responsabilice a cada uno de los integrantes de la familia en una actividad específica, quién hace llamadas, quién recoge a los niños de la escuela –si el siniestro fuera en horario escolar-; determine el lugar de encuentro y cómo proceder en caso de que algún miembro no llegue y cómo evacuar a las personas con discapacidad o de la tercera edad.
Armen juntos sus mochilas de supervivencia, formen un directorio familiar, vecinal y escolar; prepararse para un siniestro es, en la actualidad, una obligación de toda la sociedad.
