CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente Enrique Peña Nieto propuso al Senado una reforma constitucional que elimina el llamado pase automático del titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Raúl Cervantes, a la Fiscalía General, y dejar a la Cámara Alta el proceso de selección.
En su iniciativa pidió a los legisladores que se permita al priista competir por esa posición.
La propuesta planteó que el primer Fiscal General sea designado con el voto de las dos terceras partes del Senado o, en caso de receso, por la Comisión Permanente del Congreso.
En exposición de motivos, el presidente reconoció que su propuesta responde a las inquietudes expresadas públicamente desde la sociedad civil y la academia.
En un comunicado, incluso aceptó que el debate sobre la permanencia de Cervantes en esa posición clave impedía construir una discusión de fondo sobre el tema.
"No abona a centrarse en la discusión del modelo institucional de la Fiscalía", expresó.
La reforma del 2013
El Congreso aprobó en 2013 una reforma política que incorporó a la Constitución un transitorio para establecer que el titular de PGR podía convertirse, en automático, en el nuevo Fiscal General de la República, en el momento en que el Senado expidiera la declaración de autonomía de esa institución.
Para ello se requería que el Congreso aprobara la ley de la nueva Fiscalía, que permanece congelada en la Cámara Alta ante la falta de consensos en su contenido.
El 26 de octubre, el Senado ratificó a Cervantes como titular de la PGR a propuesta del Ejecutivo y en una comparecencia el priista dejó ver su intención de transitar hacia la Fiscalía.
Organizaciones de la sociedad civil alertaron sobre el riesgo de que Cervantes pudiera convertirse en el Fiscal para un periodo de 9 años, por su cercanía con el presidente, su militancia priista y su participación como abogado en casos como el de Monex.
Los ciudadanos demandaron la renuncia de Cervantes para que pueda competir en igualdad de condiciones con el resto de los aspirantes a ocupar la Fiscalía.
