La mujer carga dos bolsas de costal, en ellas lleva frutas y verduras que acaba de comprar en las bodegas de la Central de Abasto. La acompaña su hija, que la ayuda a cargar el mandado.
Su nombre es Elia, un ama de casa que vive al día y que cada mes acude al mercado a comprar lo necesario para que los tres integrantes de su familia tengan que comer.
Con cierta duda, responde a los cuestionamientos; “pues en la Central nada es seguro y mejor andar a las vivas”, dice.
Ella, su esposo y su hija viven en Viguera, tiene otros dos, pero ellos ya se casaron y abandonaron el hogar, cuenta. Es ama de casa y desde hace un año comenzó a trabajar, pues con el salario de su esposo de oficio estibador, ya no alcanza.
Indica que se gasta entre 600 y 700 pesos, cada venida al mercado, “pero ya no alcanza”, asegura. Además requiere 200 pesos diarios para la comida diariamente, con lo que compra piezas de pollo o alguna carne para completar.
Los integrantes de esta familia solo almuerzan y comen, pues dice que para la cena a veces ya no alcanza y solo ingieren café y pan.
Ella no va a los súper mercados, pues todo esta caro, prefiere venir a la Central de Abasto, aún que se da cuenta que los precios también han aumentado, por lo que es cuidadosa al realizar sus compras, pues tiene que medir el gasto.
Debido al encarecimiento de las cosas, la ama de casa se vio obligada a trabajar, por lo que diariamente acude a Santo Domingo Barrio Bajo en donde se desempeña en el área de limpieza y percibe un salario de mil 600 pesos a la quincena, mientras que su esposo gana entre 300 y 400 al día, depende de si hay trabajo o no.
Educación básica truncada por falta de sustento económico.
De Elia y su esposo depende una hija de 14 años, quien estudia en una telesecundaria, pero debido a los problemas económicos que enfrenta la familia, piensan que es necesario que ella abandone la escuela.
Comenta que a su hija le pide que valore lo que tiene, pues en su casa no se debe desperdiciar ni un pedazo de pan, pues considera que hay familias “mas jodidas” (sic) que la suya.
"El maldito Gobierno nos chinga feo"
La ama de casa, molesta, asegura que la crisis económica se debe a que el gobierno se queda con el dinero del pueblo; opinó que la crisis económica le esta pegando a las familias ahora más que antes, por lo que muchos se ven obligados a trabajar.
