En recientes años, el uso de la bicicleta y motocicleta se ha vuelto cada vez más común en la capital oaxaqueña; no obstante, también los accidentes viales, lo cual puede provocar a pequeño o mediano plazo, alteraciones en la salud mental de la víctima o los familiares de estos.
De acuerdo con la psicóloga Alí Zuhey Escalona, las víctimas de accidentes en carreteras pueden presentar, además de daños físicos, también tener afectaciones en la salud mental como estrés postraumático, trastornos de ansiedad o depresión.
“Las consecuencias no mortales de los accidentes en carretera tienen numerosas dimensiones, por ejemplo, deterioro funcional, disfunción cognitiva, sufrimiento psicológico y pérdida de calidad de vida de las víctimas y sus familias”, menciona.
Detalla que en muchos casos, esto se presenta durante o después de la recuperación, pues al tratar de regresar a esa vida que tenían, se enfrentan con un miedo de no poder subirse de nuevo a un automóvil o a la bicicleta.
Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que cada año, en México los accidentes de tránsito cobran la vida de más de 16 mil 500 personas, y más de 167 mil sufren lesiones graves que les provoca una discapacidad.
Miedo a salir
La especialista menciona que estas afectaciones en la salud mental inician quizá a la semana o hasta después de un mes, cuando comienzan a no poder dormir, dolores de cabeza y tener miedo de salir.
“Los pacientes temen que este evento vuelva a ocurrir; se encierran y sus palpitaciones incrementan”, abunda.
Afirma que en muchas ocasiones, las consecuencias psicológicas se pasan por alto debido a que se enfocan principalmente a las lesiones físicas; no obstante, existen estudios que demuestran que las personas sobrevivientes a accidentes viales no se recuperan por completo, incluso después de varios años.
Alí afirma que las personas sobrevivientes, cuando resultan lastimadas, comienzan a sentir frustración por la dependencia que deben tener con la persona encargada de su cuidado, además de que piensan que sentirán lástima de ellos.
También afecta a familiares
El pasado 13 de julio, Adriana vio morir a su papá, quien fue víctima de un accidente vial en la carretera internacional 190, en las inmediaciones del municipio de San Pablo Villa de Mitla y desde entonces su vida cambió por completo.
Su padre, Josué Ramírez Hernández, era el sustento de la familia, por lo que ahora deberán tener nuevas actividades en su vida, al igual que la familia de don Jaime, quien también murió en ese accidente.
La psicóloga Alí Zuhey afirma que la salud mental de familiares de accidentados o fallecidos en un accidente vial también se ve afectada, y más si la víctima es el sustento del hogar.
“Si el accidentado es un pilar fundamental en la familia como el papá o hermanos, todos los miembros se desmoronan, pues ayudaba en casa y cuando pasa el accidente, la falta de un seguro complica más la situación”, menciona.
Urge atención psicológica
Agrega que muchas veces la madre debe cuidar al hijo o esposo accidentado, por lo que quita atención a sus demás hijos y rutina, lo cual también es otra afectación para la familia.
Por ello, la especialista recomendó que es importante acudir con un psicólogo o psiquiatra en el momento en el que los efectos secundarios comienzan a afectar la vida cotidiana.
Además, subrayó que los accidentes son hechos en los que toda la familia es parte del proceso de recuperación y deben estar pendientes tanto en lo físico como en lo mental.

