Hoy viernes se informó que la expresidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, encarcelada preventivamente durante seis meses por presuntos delitos de sedición, conspiración y terrorismo, tras la crisis postelectoral de 2019, se declaró en huelga de hambre, porque "no quiere luchar", según trascendió.
La presidenta de la Asamblea de Derechos Humanos (APDHB), Amparo Carvajal, reveló que visitó a la exmandataria en la cárcel de mujeres de Obrajes, donde ingresó el pasado lunes 15 y que Áñez estaría deprimida.
El diario local 'Los Tiempos' publicó declaraciones de Carvajal quien indica que Áñez "está en huelga de hambre. No quiere luchar. Tiene una depresión muy fuerte, profunda. Nadie pudo visitarla, ni sus familiares, sólo su abogado".
A pesar de los intentos por animarla, cuenta la propia Carvajal, Áñez reiteraba una y otra vez que "quiere morirse, porque ¿para qué vivir?".
Carvajal visitó el establecimiento penitenciario junto con una delegación de la Defensoría del Pueblo, tras la negativa de las autoridades de la prisión a autorizar la hospitalización de la expresidenta, cuyos familiares han denunciado que presenta problemas de hipertensión y depresión.
Áñez fue detenida el sábado 13 y cumple cuatro meses de prisión preventiva a la espera de un juicio, en el marco del 'caso golpe de Estado' por lo sucedido tras las elecciones generales bolivianas de 2019.
Por otra parte, la hija de Áñez, Carolina Ribera, permanece en "vigilia" fuera de la prisión, esperando que se le autorice visitar a la expresidenta, según el diario 'El Deber', y también se han congregado simpatizantes de la exmandataria para exigir que sea trasladada a un centro médico.
Por último, Ribera informó que se reunirá con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para exponer el caso de su madre.
Hospitalizan a Áñez
El abogado defensor de la exmandataria, Ariel Coronado, indicó que un juez de Bolivia ordenó que Jeanine Añez sea trasladada desde la prisión donde se encuentra un hospital para recibir atención médica inmediata debido a una descompensación en su salud.
Añez, de 53 años, está en prisión preventiva desde el lunes acusada de haber participado a fines del 2019 en un golpe de estado contra el expresidente Evo Morales, que renunció a su cargo tras ganar unas cuestionadas elecciones.
La exmandataria interina niega los cargos en su contra y el miércoles ya había sufrido una descompensación por la cual inicialmente se había pedido su traslado a una institución de salud, pero que después fue cancelado.
"Hemos corroborado que su salud sigue delicada", dijo Coronado a la emisora local Radio Compañera.
A su vez, el letrado aclaró que Añez no está realizando una "huelga de hambre" como habían indicado algunas versiones, sino que tenía dificultades en la ingesta de alimentos.
"No puede comer. Come y vomita, por ese motivo está comiendo muy poco", finalizó.
