HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.- A ocho años de la masacre ocurrida en el centro de la comunidad de Santo Domingo Ixcatlán, en el distrito de Tlaxiaco, familiares y pobladores denunciaron que el caso está lleno de injusticia.
La disputa mil 300 hectáreas en la zona limítrofe con Chalcatongo de Hidalgo, que tienen esta comunidad, es el principal motivo que detonó el divisionismo entre los habitantes de estas dos localidades.
“Han sido ocho años de dolor, ocho años de sufrimiento e incertidumbre, ya que no se ha avanzado en las investigaciones y garantías de seguridad para las familias de las víctimas, las cuales fueron masacradas, torturadas y quemados vivos, por el expresidente Fredy Eucario Morales”, lamentó María de la Luz Martínez, hija de un hombre asesinado y novia de otro, masacrado en Ixcatlán.
Los hechos
El 30 de abril del 2008 fueron asesinados en pleno centro de Santo Domingo Ixcatlán, el secretario de Bienes Comunales, Melesio Martínez Robles y los comuneros; Gustavo Castañeda Martínez e Inocencio Medina Bernabé. El primero fue descarnado de la cintura para abajo y el segundo quemado vivo dentro de su automóvil, mientras que el tercero murió de un balazo en la cabeza, según consta en el expediente penal 24/2008, que involucra a Freddy Eucario Morales Arias y un supuesto grupo de paramilitares.
Luz Martínez exigió a la Fiscalía del Estado ejecutar ocho ordenes de aprehensión pendientes, ya que la comunidad tiene sed justicia y hay temor, pues aun varios agresores libres, dice.
“Solicitamos el cumplimiento de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ; la ejecución de las ocho órdenes de aprehensión pendientes; que se brinde seguridad a los beneficiarios de medidas cautelares y se frene el apoyo y privilegios que goza Freddy Eucario Morales Arias dentro del reclusorio de Miahuatlán de Porfirio Díaz”, señaló.
Teresa García Castañeda abundó que; que el dolor que se vive en esta comunidad aún persiste y que las familias viven atemorizadas por lo que se respira un estado de zozobra.
Por su parte; Vicente Noriega Betanzos, administrador municipal de Santo Domingo Ixcatlán, entendió el dolor de la población, pues, aseguró que el gobierno ha sido sensible y ha dado respuesta en función a las medidas posibles, esto derivado del clima inestable que hay en la población ante los grupos protagonistas en este tema.
Noriega Betanzos dijo que hay una intención de que el municipio puedan funcionar, se pueda avanzar sobre una ruta de reconstrucción del tejidos social, pero que parta de la comunidad, para regresar los poderes a Santo Domingo Ixcatlán.
Exigen justicia por muertes en Ixcatlán
