Son ya 30 años de trabajo altruista constante y desinteresado, de compromiso con la sociedad y con las instituciones y dependencias que, por alguna u otra circunstancia, mandan a personas que tienen alguna situación que les implica permanecer varios días en la capital del estado, para que reciban atención como si estuvieran en casa.
“Este año cumplimos 30 años como institución, llevamos ayudando a más de seis millones de personas. En mayo los cumplimos, pero no los pudimos festejar por esto de la pandemia”, contó el director de la Estancia Fraternidad, Bivaldo Néstor Ramos Cruz.
Este lugar, ubicado en la colonia Reforma, en Oaxaca de Juárez, funge como un órgano vital para el sistema estatal, pues si no existiera, simplemente no habría espacio para que los familiares de los enfermos, principalmente del Hospital Civil Dr. Aurelio Valdivieso, tuvieran una estancia cómoda, máxime en tiempos de pandemia.
“La institución no ha cerrado desde que empezó esta pandemia, ya que directamente están aquí los familiares de los internos del hospital Aurelio Valdivieso, los cuales llegan de los diferentes municipios, nos los mandan directamente para acá”, precisó Ramos Cruz sobre las personas que a diario se hospedan en el edificio ubicado en el 723 de la calle Rosas.
Y es que, según Bivaldo, “también aceptamos a las personas del ISSSTE, a las personas del Seguro, instituciones que tienen su casa para 12, 15 o hasta 20 personas. Aquí, la capacidad es para 210 diarias. Todas las dependencias también canalizan a la gente aquí”.
Esta situación del brote y propagación del coronavirus (COVID-19), que alcanzó a Oaxaca desde el pasado mes de marzo, obligó a suspender las congregaciones masivas de gente en lugares cerrados o reducidos. Por ello, la estancia, su aforo y su capacidad para seguir atendiendo, se vieron afectadas.
“Normalmente manejábamos de 140 a 180 personas al día, pero por esto se bajó de 80 a 120 personas a las que atendemos y les damos su almuerzo, comida, alojamiento, se les regalan medicamentos y se les da ropa por 40 pesos al día. Claro, el aforo redujo”, afirmó el director.
Un aliciente
La estancia, que a lo largo del tiempo ha sufrido importantes adecuaciones para ofrecer un mejor alojamiento a sus huéspedes, recibió en meses pasados ‘un tanque de oxígeno’ que motivó a todo el personal a seguir con su noble labor.
“Estamos muy felices y orgullosos porque varios empresarios se fijaron en la institución e hicieron la remodelación, la pintura, hicieron la impermeabilización, cambiaron el frente de la fachada y todo para el buen albergue de los familiares de los enfermos”, detalló Ramos.
Esto, dijo, los impulsa a continuar a pesar de las dificultades. “No podemos cerrar, porque ¿dónde estarían pernoctando las personas?; entonces aquí estamos, para eso fue hecha la institución”, aseguró.
Por otra parte, el director aclaró que, contrario a lo que podría pensarse al ser un lugar con interminable movimiento y afluencia de gente, la Estancia Fraternidad resultó libre de casos de coronavirus. “Gracias a Dios ninguno, hasta ahorita ninguno (positivo o sospechoso)”, confirmó.
Se las vieron duras
Al ser una institución que vive prácticamente de la caridad y obtener su sustento principalmente de las donaciones que hacen las congregaciones católicas de la capital y la zona conurbada, el efecto COVID-19 golpeó bastante, pues las iglesias cerraron, las comunidades no se podían reunir y por lo tanto, el apoyo cesó.
“El padre Barragán, de la iglesia de Felícitas y Perpetuas, junto a su comunidad, nos daba despensa cada mes, pero ahorita están cerradas las iglesias y no hay forma”, comentó Bivaldo Ramos, que además lamentó lo imposibilitado que se encuentra por la pandemia. “Tenemos que buscar el alimento, darle mantenimiento a la institución, pero ahorita pues simplemente no se puede”, dijo.
Finalmente, señaló que a pesar de lo difícil de la situación actual, no han recibido aumento de apoyos oficiales, por lo que él, junto al personal del inmueble, deben buscar la manera de seguir operando.
“Solo son 18 mil pesos al mes lo que recibimos", afirmó.
RECUADRO
30
años lleva operando la Estancia Fraternidad
210
huéspedes puede llegar a alojar en el inmueble
120
personas, máximo, puede recibir ahora, por la contingencia
