CIUDAD DE MÉXICO.- Nadie tiene derecho a convertir la educación de los mexicanos en campo de batallas ideológicas o disputas políticas, señaló ayer Juan Díaz de la Torre, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
"Los principios, disposiciones y mandatos nuevamente contenidos en el (artículo) tercero constitucional están fuera de toda disputa y marcan claramente que la educación es un derecho humano que debe tutelar el Estado y ha de ser gratuita, laica, de calidad y obligatoria.
"Que nadie pretenda entonces convertir esta consulta en detonar de debates ya resueltos en la historia de México, vayamos a la construcción del nuevo modelo educativo pensando siempre en el bien de la niñez y la juventud", demandó durante la presentación del Modelo Educativo y la Propuesta Curricular para la Educación Obligatoria.
Díaz de la Torre aseguró que el sindicato analizará la filosofía, teorías y enfoques pedagógicos que sustentan la propuesta, para enriquecer sus contenidos y su impacto laboral.
"De la misma manera, analizaremos los posibles impactos laborales y profesionales, para demandar, si es el caso, el respeto irrestricto a los derechos de los trabajadores de la educación", dijo.
Los maestros, agregó, como principal motor de la transformación del sistema educativo, actuarán con responsabilidad y compromiso con México, aunque advirtió que eso no es suficiente, como tampoco lo son las leyes y el modelo educativo, si no se traducen en políticas que obliguen a todos los involucrados a cumplir cabalmente lo establecido.
No es justo...
"Porque dejar la responsabilidad de transformar el sistema educativo sólo en los maestros y en las limitadas condiciones de las escuelas, no es justo, no es ético y sobre todo, debemos advertir que no se cumplirían las expectativas que esta agenda genera", advirtió ante académicos, investigadores, representantes de organizaciones, autoridades educativas y funcionarios de la SEP.
El dirigente sindical hizo un llamado a todos los actores del sector a participar en la consulta con generosidad y transparencia, poniendo el interés de México por encima del de grupos o sectores.
Dijo que no es posible construir el modelo educativo sobre una sola visión.
"Celebramos esta convocatoria a la reflexión, porque la confección final del modelo educativo y el currículum de educación básica y media superior no puede ni debe involucrar a un reducido grupo de planificadores o expertos", señaló.
El magisterio, agregó, está decidido a contribuir al fortalecimiento de la escuela pública, para que ésta vuelva a ser un factor de movilidad social.
Por tanto, indicó, el nuevo modelo educativo debe convertirse en un instrumento de cambio, donde la convivencia armónica, la legalidad y el Estado de derecho se fortalezcan sobre la base de una plena ciudadanía.
La clave de la nueva sociedad, dijo, es mucho conocimiento al alcance de todos, distribuido de tal manera que garantice la igualdad de oportunidades.
"La profundidad del cambio social nos obliga a reformular las preguntas básicas sobre los fines de la educación, el tipo de ciudadano que deseamos formar y sobre quiénes asumen la responsabilidad de formar a los nuevos ciudadanos", apuntó Díaz de la Torre.
