CIUDAD DE MÉXICO.- Para Enrique Krauze, considerado uno de los intelectuales liberales más relevantes de América Latina, reconocido por la denuncia de las dictaduras y los fanatismos de la identidad, el populismo, y el autoritarismo, la historia no es un tribunal.
Tarea de suyo compleja y muy diferente a la de un juez, puntualizó.
"(La historia) debe documentar, y es muy difícil encontrar documentos, aunque se siguen encontrado sobre la Conquista, valiosísimos... Una labor importantísima del historiador es documentar; la siguiente, es analizar, explicar y comprender a los protagonistas, ponernos en el lugar de ellos", observó.
"Me acuerdo que el gran historiador Marc Bloch decía, cuando hablaba de la Revolución Francesa: 'Robespierristas, antirrobespierristas: ¿por qué no me dicen mejor cómo era Robespierre'".
Y eso es lo que Krauze siempre ha buscado: "En vez de erigirse uno juez de la historia, tratar de comprender".
